Indicó que las exigencias que les había impuesto el Senasa a las provincias patagónicas era superior a la exigencia que la Organización Internacional de Epizootias (OIE) tiene para este sector del país que está dividido en dos partes.
"Nosotros hemos cumplido ya con todas las exigencias de la OIE y aquí lo que ya hay ahora es una decisión comercial, en qué momento se levanta la barrera", indicó Bertoya, quien explicó que tanto Río Negro como
Neuquén pidieron que se levante antes de fin de año, aunque las provincias del sur de la Patagonia han pedido hasta el mes de marzo. Explicó que la petición de las otras provincias se fundamenta en el precio de los animales que compraron y por eso piden terminar el ciclo productivo de venta.
El levantamiento de la barrera, que se aplicó en febrero de 2013, generó desde el momento de su aplicación una disparada de precios que en apenas un mes hizo que el asado con hueso aumentara un 40 por ciento y que la carne de calidad, proveniente de La Pampa, ingresara de manera clandestina y a precios mucho más altos.
"En la provincia del Neuquén estamos terminando nuestro ciclo productivo de ganadería y antes de fin de año ya nuevamente podemos empezar a jugar con estas reglas de juego". Leandro Bertoya. Ministro de Desarrollo Territorial