Buenos Aires.- Los cuatro rugbiers argentinos detenidos en Brasil tras una pelea en la que golpearon a un Policía en un bar en la ciudad de Río de Janeiro están "en buen estado de salud" y permanecen alojados en un sector de extranjeros de la cárcel de Bangú. Se encuentran separados del resto de la población carcelaria, según confirmó ayer el cónsul general argentino en Río de Janeiro, Marcelo Ignacio Bertoldi, quien agregó que, de todos modos, "están preocupados por la situación que les toca vivir".
Bertoldi explicó que el domingo fue a visitar a los cuatro rugbiers detenidos junto al entrenador del equipo del club Los Cedros, de Malvinas Argentinas, para el cual jugaban y estaban disputando una serie de encuentros amistosos en Brasil.