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El zapalino que con ayuda de su hermana tomó como rehén a su defensor por 11 horas tras ser condenado por abuso sexual, irá a juicio por el secuestro.
Así lo requirió la fiscal del caso, Laura Pizzipaulo, respecto del hombre y la mujer que en marzo pasado tuvieron como rehén por más de 11 horas al defensor oficial Pablo Méndez, quien había defendido a su secuestrador en un juicio que lo tuvo como imputado por el abuso sexual de quien era su hijastra.
El día 4 de marzo, un tribunal colegiado había declarado culpable al hombre por considerarlo autor de los delitos de abuso sexual simple reiterado y abuso sexual con acceso carnal reiterado, ambos agravados por haberse cometido contra una menor de dieciocho años aprovechando la situación de convivencia preexistente y ser encargado de su guarda.
El conflicto tras el fallo, sin embargo, se dio recién al día siguiente, cuando el condenado se presentó armado en la oficina de fiscalía y defensa pública alrededor de las 10 junto a su hermana, supuestamente para conversar con su defensor, Pablo Méndez, y ambos lo terminaron tomando de rehén.
Según cubrieron los medios zapalinos a lo largo de las interminables horas frente a la oficina judicial, el hombre exigía una nueva pericia que permitiera revisar su condena, se negaba a salir o dialogar si no se respetaban sus deseos y amenazó no sólo con matarse sino también con matar al abogado.
La situación fue tan tensa que el fiscal general José Gerez y el defensor general Raúl Caferra, debieron viajar desde la capital hasta Zapala junto a negociadores expertos de la Policía, y firmando un acta prometiendo entre otras cosas, no endilgarle al sindicado el secuestro, se logró disuadirlo, desactivar la situación y rescatar al defensor público.
Aún así, al día siguiente la fiscalía formuló cargos tanto al hombre como a su hermana. Es así que este jueves, ya finalizada la etapa investigativa, la fiscal Pizzipaulo solicitó la elevación a juicio de la causa.
Para ello, presentó la prueba documental, informes y secuestros a presentar en el debate previsto, así como también una lista de testigos que prestarán declaración, entre ellos, el propio rehén Méndez.
Los hermanos llegarán acusados como autores del delito de privación ilegítima de la libertad, una calificación que prevé una pena de entre 3 y 15 años de prisión, razón por la cual la acusadora requirió la intervención de un tribunal colegiado.
Finalmente, la jueza Carolina González hizo lugar al pedido y ordenó el agendamiento del juicio ante tres jueces.
Este mes se conoció que el fallo que lo había condenado como abusador de su hijastra fue apelado por el defensor Diego Simonelli ante un tribunal de Impugnación por presentarse “una deficiente valoración de la prueba” para llegar a él por el tribunal de juicio. Por esto, pidió la absolución de su defendido.
Aunque el fiscal de esa causa, Marcelo Jofré, se opuso al argumento del defensor, los jueces Florencia Martini, Liliana Deiub y Federico Sommer resolvieron por unanimidad anular la condena y ordenar un nuevo juicio ante un nuevo tribunal.