"Usted es un efecto colateral", le dijo Villar al defensor antes de atarlo y secuestrarlo
Andrés Villar, el zapalino condenado por abusar sexualmente de su hijastra que tuvo en vilo a toda la provincia cuando secuestró a su defensor por 11 horas, fue acusado junto a su hermana por tomar como rehén al letrado y las amenazas proferidas para lograr su liberación. La fiscalía requirió además que los acusados permanezcan detenidos, y se aguarda la decisión de la jueza.
La fiscal del caso, Laura Pizzipaulo, acusó en una audiencia realizada este sábado al mediodía, a Andrés y María Cristina Villar como coautores del delito de privación ilegítima de la libertad coactiva, por el hecho ocurrido este viernes.
Resumidamente, explicó que los sindicados "retuvieron ilegítimamente al defensor de la circunscripción durante 11 horas y 10 minutos con el fin de obligarlo a hacer una petición ante el Ministerio Público Fiscal para la realización de una nueva Cámara Gesell de una niña víctima. Asimismo, lo obligaron a redactar un mail exigiendo la realización de la Cámara Gesell y un escrito de 10 puntos con determinadas exigencias para así cesar con la privación ilegítima de la libertad de Méndez".
"El día 5/3, el señor y la señora Villar arribaron a las oficinas de Zeballos 186 alrededor de las 8:50, mientras el defensor Pablo Méndez se encontraba trabajando y, de forma intimidante, con un palo de 30 centímetros, le exigieron que ingrese a su despacho", relató. Acto seguido, la mujer le pidió las llaves del lugar al defensor y cerró entrada y ventanas del lugar, mientras su hermano inspeccionaba las instalaciones.
"Luego de ello, ambos, con suma violencia, ataron a Méndez a una silla ejerciendo fuerte presión sobre sus brazos y piernas con cintas y sogas que traía la señora Villar en su mochila", continuó Pizzipaulo, y detalló que en dicho bolso también se halló una cadena de 1,20 metros, una navaja y un machete.
Finalmente, Villar "se sentó junto al defensor y, con claras intenciones de amedrentarlo, guardó el palo, sacó un cuchillo y le dijo textualmente: 'Usted es un efecto colateral. Si no hago esto, nadie me va a a escuchar'", según continuó relatando la fiscal.
Las horas siguientes fueron transmitidas ampliamente por los medios de comunicación, en los que Villar aseguró tener "el conocimiento necesario para matar". Amenazó con quitarle la vida a su defensor y contra sí mismo, si no se cumplía con sus exigencias.
Para respaldar la acusación, detalló las evidencias recabadas en las horas iniciales de investigación, y comentó que actualmente, el defensor secuestrado está siendo asistido por un psicólogo para reponerse de la angustiosa situación vivida.
Los defensores Diego Simonelli y Vanessa Macedo Font, no se opusieron a la calificación endilgada, por lo que la jueza interviniente Carolina González dio por formulados los cargos.
Respecto de la cautelar elegida, Pizzipaulo solicitó, en vistas del riesgo de fuga y la integridad de la víctima, que los hermanos Villar permanezcan detenidos bajo prisión preventiva por el plazo de 60 días.
Sobre esto, Simonelli y Font sí presentaron oposición y, en su lugar, ofrecieron que a Andrés Villar se le imponga una prisión domiciliaria, y a su hermana una restricción de acercamiento contra Méndez, también por 60 días.
La magistrada se expedirá esta tarde respecto de este punto.
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