Miles de estudiantes de más de 100 universidades en Estados Unidos exigieron que estas instituciones se conviertan en santuarios para indocumentados, lo que permitiría protegerlos de una posible deportación. En una protesta más tras el triunfo electoral de Donald Trump, estudiantes y profesores salieron a las calles, abandonaron sus aulas o firmaron peticiones para proteger a los estudiantes que no tienen documentos de una posible deportación masiva.
Las protestas se han generado debido a que Trump manifestó durante su campaña que no respetaría el Programa de Acción Diferida (DACA) implementado por el presidente Barack Obama que otorga permisos de trabajo a personas traídas a Estados Unidos desde niños. Este programa le ha permitido a más de un millón de jóvenes sin documentos obtener empleo regular y financiamiento para emprender o continuar sus estudios universitarios, lo que podría estar en riesgo si Trump cumple con su promesa.
Uno de los objetivos es tener la seguridad por parte de las autoridades de que no compartirán información personal con los funcionarios del servicio de inmigración o que no permitan la presencia en el campus de agentes de las fuerzas adscritas a la inmigración.
Universidades de todo el país organizaron actividades para defender a los estudiantes indocumentados. Thais Márquez, del organismo Movimiento Cosecha, declaró en un comunicado que los estudiantes beneficiarios del DACA habían luchado duramente por regularizar su situación, al menos de manera temporal, por lo que no serían intimidados por las amenazas de Trump. “Llamamos a nuestros compañeros de clases y a vecinos a que defiendan lo que es correcto y que creen una red de apoyo para los inmigrantes en los campus universitarios y más allá”, aseveró Márquez. Las marchas van a continuar todos los días.
¿Un fantasma?
La foto de la familia Trump que asusta
La foto familiar de Donald Trump suma miedo al miedo que tiene el planeta a la xenofobia, el amor por las armas, el desprecio por la ecología y las mujeres y el racismo. En la imagen se ve a Trump con su hijo y su esposa en su casa llena de detalles rococó y dorados, pero debajo de la mesa se observa una mano misteriosa. ¿Es un fantasma? ¿Qué es? En realidad es el pie del pequeño Trump, sentado sobre sus talones.