NEUQUÉN
Luego del robo que sufrió un productor de Plottier al que le llevaron 40 lechones, y tras haber sido víctimas de atracos en los días previos a una celebración como el Día de la Madre en 2015, el personal del matadero de Colonia Nueva Esperanza reforzó la custodia de las instalaciones, en vísperas del Día del Padre.
240 mil es el capital por el que temen los empleados del matadero cuando hay días festivos como el del finde.
Con dos serenos, rondines de la Policía y los permanentes llamados para ver si todo está bien, la gente del matadero pretende combatir la ola de robos que les quita el sueño en los días que tienen una mayor exigencia de trabajo.
"Ya le avisamos a la Policía que estamos trabajando mucho y pasan haciendo rondines por la noche, que es el momento en el que suelen actuar los ladrones, que nunca son menos de cuatro o cinco personas", contó Alejandro Benítez, presidente de la vecinal y empleado del Puesto de Faena de la meseta.
El hombre indicó que los dos serenos que están para custodiar los lechones faenados se encuentran dentro del matadero y tienen orden de no salir de allí para evitar que los delincuentes ingresen.
"La orden que tienen es que estén alertas a cualquier ruido de vehículo o moto que se detenga cerca del matadero. De suceder algo, me llaman a mí y de inmediato se convoca a los móviles policiales", explicó Benítez.
En el puesto de faena hay dos cámaras frigoríficas: una de ellas, la que tiene mayor capacidad, puede almacenar unos 290 lechones y unas 60 medias reses; la otra es más chica y tiene capacidad para 60 lechones y 20 medias reses.
"Al finalizar el día tenemos un capital ahí adentro que hay que proteger", indicó Benítez, que recordó que en octubre de 2015, luego de que les robaran 150 lechones faenados, tuvieron que enfrentar los costos junto con los productores, que supieron entender.
"Estos días los vivimos con bastante estrés, porque no tenemos cómo responder si llega a pasar algo. El productor trabaja casi a pérdida, es muy poca la ganancia que puede sacar y aún así elige producir. A uno le da bronca después que en páginas de internet de Centenario o Cinco Saltos, los rematan a muy bajo precio", sostuvo Benítez.
Desde el puesto indicaron que los productores esperan que los animales lleguen a un peso estándar de 10 kilos y los llevan a faenar por el gasto de alimentarlo. "Prefieren tenerlos faenados en las cámaras que en los corrales, donde corren riesgo de ser robados", concluyó.