Una familia de Villa Regina y otra de Córdoba que compartieron un paseo embarcado para observar ejemplares de fauna marina en Puerto San Antonio Este tuvieron el privilegio de vivir una experiencia fascinante, al encontrarse repentinamente rodeados por una manada compuesta por cientos de delfines que los siguió durante un largo trecho.
El evento, que ha sido registrado en contadas oportunidades como esta vez, sucedió el sábado, poco después que los pasajeros –dos matrimonios con dos nenes cada uno- abordaran un semirrígido en el Parador Náutico Serena que salió tripulado por su propietario, Agustín Sánchez.
La embarcación navegó por el canal por donde ingresan los barcos a la terminal marítima, cuando el aproximarse a Punta Villarino (donde se encuentra una población de lobos marinos) los tripulantes notaron que el agua comenzó a bullir, y decenas y decenas de esbeltas figuras oscuras con una notable aleta en el dorso los acompañaban emergiéndose su sumergiéndose a gran velocidad.
"Los pasajeros quedaron atónitos", contó Agustín. Daban exclamaciones de sorpresas y se miraban unos a otros, como si no pudieran creer lo que estaban viendo.
El conductor de la lancha, que tiene amplia experiencia en cuestiones marítimas, notó enseguida que eran delfines comunes, una especie que habita el golfo San Matías, pero que suele verse usualmente mar adentro.
Sánchez explicó que estos animales se excitan con el ruido del motor, y que cuando se les presenta una nave la escoltan, y van retozando con la estela que produce la hélice. Sostuvo que si detiene el mecanismo desaparecen inmediatamente.
En este caso los siguieron cerca de 15 minutos, suficientes para que los pasajeros realizaran filmaciones y tomaran innumerables fotografías para llevarse de recuerdo, además de la emoción de haber experimentado una muestra inolvidable de la riqueza natural que ostenta la costa rionegrina.