La preocupación aparece tras los contagios vinculados al barco que partió desde Ushuaia, y la particularidad de la cepa confirmada. Hay tres muertos.
El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius - que había zarpado en abril desde Tierra del Fuego - ya dejó tres muertos, varios contagios y pasajeros aislados en distintos puntos del mundo. Lo que comenzó como una emergencia sanitaria dentro de una expedición marítima terminó en un operativo internacional de vigilancia epidemiológica que involucra hospitales, cuarentena, aislamiento y controles en al menos siete países.
La situación mantiene en alerta a organismos sanitarios de Europa y América del Norte debido a una característica que diferencia a la cepa Andes de otros hantavirus conocidos: su capacidad de transmitirse entre personas.
Hasta el momento, el brote ya provocó tres muertes, siete contagios confirmados y varios casos sospechosos distribuidos entre pasajeros y tripulantes del barco, que había partido desde Ushuaia el 1° de abril rumbo al Atlántico Sur y zonas antárticas.
En este preocupante contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en la necesidad de mantener estrictos aislamientos y seguimientos prolongados para todos los contactos estrechos.
La emergencia sanitaria por hantavirus ya involucra directamente a Países Bajos, Alemania, Reino Unido, Suiza, Francia, Estados Unidos y Sudáfrica, además de otros territorios donde hubo escalas o traslados médicos vinculados al crucero.
Las primeras víctimas fueron un matrimonio neerlandés que había recorrido Sudamérica antes de embarcar en Ushuaia. El hombre comenzó con síntomas el 6 de abril y murió pocos días después durante una escala en la isla Santa Elena.
Su esposa también abandonó el barco tras sentirse mal y murió en un hospital sudafricano. Las pruebas confirmaron la infección por la cepa Andes. Y el tercer fallecimiento corresponde a una pasajera alemana que desarrolló neumonía mientras permanecía dentro del crucero.
La OMS explicó que el riesgo de contagio resulta más alto durante los primeros días de síntomas, motivo por el cual recomendó cuarentenas estrictas y monitoreo permanente de todas las personas que mantuvieron contacto cercano con los infectados.
Uno de los elementos que más preocupa a los especialistas es el largo período de incubación del virus. Según detallaron las autoridades sanitarias, los síntomas pueden aparecer hasta seis semanas después de la exposición.
Eso obliga a mantener vigilancia epidemiológica prolongada sobre pasajeros y tripulantes que actualmente se encuentran dispersos en distintos países. Aunque la OMS aclaró que el escenario “no es comparable” con la pandemia de covid-19, el organismo reconoció que todavía podrían surgir nuevos casos vinculados al crucero.
Las autoridades sanitarias además remarcan que la cepa Andes es la única variante conocida de hantavirus con capacidad de transmisión interpersonal.
El hantavirus es una enfermedad zoonótica transmitida principalmente mediante contacto con saliva, orina o heces de roedores infectados. La variante Andes, detectada en este brote, circula en América del Sur y presenta antecedentes especialmente en Argentina y Chile.
Los cuadros suelen comenzar con fiebre, dolores musculares y malestar general. Sin embargo, algunos pacientes evolucionan rápidamente hacia neumonías graves y complicaciones respiratorias severas. Actualmente no existe una vacuna específica ni un tratamiento antiviral dirigido contra la enfermedad.
Pese a la preocupación internacional, distintos gobiernos insisten en que el riesgo para la población general continúa siendo bajo.
De todos modos, el brote de hantavirus del MV Hondius volvió a poner en discusión la importancia de la cooperación sanitaria internacional frente a enfermedades emergentes y episodios con potencial de expansión global.