Este brote generó preocupación sanitaria internacional. Hasta el momento se registraron siete casos, tres muertes y un hombre en estado crítico.
La investigación internacional por el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius comenzó a enfocarse en el largo itinerario realizado por los turistas neerlandeses antes de embarcarse rumbo a la Antártida. Autoridades sanitarias argentinas e internacionales reconstruyen ahora cada uno de los movimientos realizados por los viajeros.
Este brote generó preocupación sanitaria internacional luego de que se confirmaran varios contagios y al menos tres muertes, que activo la vigilancia epidemiológica a pasajeros y tripulantes del barco de expedición, que había partido desde Ushuaia rumbo a distintos destinos del Atlántico Sur y la Antártida.
El caso tomó relevancia global luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recibiera reportes sobre varios pasajeros con cuadros respiratorios graves dentro del crucero. Hasta el momento se registraron siete casos, entre confirmados y sospechosos, además de tres fallecimientos y un paciente internado en estado crítico.
Pero detrás de la emergencia sanitaria apareció otro elemento que ahora concentra buena parte de la investigación epidemiológica: los 84 días de viaje que realizaron los ciudadanos de Países Bajos entre Argentina y Chile antes de subir al barco. Y la sospecha de dónde se produjo el contagio.
Los detalles del recorrido de los turistas neerlandeses
De acuerdo con la reconstrucción elaborada por la ANLIS-Malbrán, el Ministerio de Salud de la Nación y autoridades provinciales patagónicas, los viajeros neerlandeses ingresaron a la Argentina el 27 de noviembre del 2025.
A partir de allí comenzaron un extenso recorrido terrestre que incluyó distintos cruces fronterizos, viajes en automóvil y estadías prolongadas tanto en territorio argentino como chileno. Según el informe oficial, el grupo cruzó hacia Chile el 7 de enero y posteriormente volvió a ingresar a la Argentina el 31 de enero, entrando por la provincia de Neuquén.
Doce días después realizaron nuevamente otro cruce hacia territorio chileno. Más adelante, regresaron desde Chile hacia la provincia de Mendoza, desde donde emprendieron un recorrido de aproximadamente 20 días rumbo al norte argentino.
Ese trayecto incluyó un viaje hasta Misiones, luego cruzaron hacia Uruguay el 13 de marzo y posteriormente retornaron otra vez a la Argentina. Finalmente, se dirigieron hacia Ushuaia, ciudad desde donde embarcaron el 1 de abril a bordo del MV Hondius.
Ahora, cada una de esas escalas aparece bajo análisis para intentar determinar en qué punto pudo haberse producido la exposición al virus.
La sospecha del contagio en Neuquén y Río Negro
Las autoridades sanitarias remarcan que el principal reservorio del virus Andes en Argentina corresponde al ratón colilargo, una especie vinculada a determinadas regiones patagónicas y al sur chileno.
Precisamente por eso, la reconstrucción del itinerario se concentra especialmente en provincias como Neuquén, Río Negro, Chubut y sectores del sur de Chile donde existen antecedentes históricos de circulación del virus. En cambio, desde el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego insistieron en que la posibilidad de un contagio local en Ushuaia es “prácticamente nula”.
Las autoridades fueguinas recordaron que no registran casos de hantavirus desde 1996. Además, remarcaron que los tiempos de incubación del virus tampoco coinciden con una exposición ocurrida dentro del territorio.
Según explicaron, cuando comenzaron los síntomas compatibles con el período de transmisibilidad, los pasajeros ya se encontraban embarcados dentro del crucero.
Raúl González Ittig, investigador independiente en el Instituto de Diversidad y Ecología Animal (IDEA) del Conicet, consideró “absolutamente improbable” que estas especies hayan estado cerca de un basural. Del Andes, “el único reservorio natural es el ratón colilargo del sur”, diferenció.
“A nivel epidemiológico, su aporte a que las personas enfermen es insignificante con respecto del colilargo”, precisó González Ittig. “Además, hay que diferenciar entre la distribución territorial de la especie y la del virus. Estos roedores están presentes desde Neuquén a Tierra del Fuego, pero el virus Andes lo está hasta Chubut”, dijo.
El especialista indicó que es “mucho más probable” que la pareja que enfermó primero en el crucero haya contraído la infección en el sur de Chile o de Argentina, al hacer senderismo en bosques andinos patagónicos. “Como hubo contagios en el buque, todo apunta más hacia el sur chileno o Neuquén, Río Negro y Chubut”, concluyó.
Por su parte, Olivier Le Polain, jefe de la Unidad de Epidemiología y Análisis para Respuesta del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, anticipó que en las próximas semanas esperan que sigan apareciendo otros casos a partir del brote en el MV Hondius. “No esperamos que todos enfermen, pero sí los que estuvieron expuestos a los primeros casos. Pueden pasar seis u ocho semanas hasta que la enfermedad dé síntomas. El período de incubación del hantavirus es muy prolongado, a partir de dos o tres semanas después de la exposición”, señaló.
Equipos del Malbrán viajarán a la región
En paralelo, el Gobierno nacional prepara nuevas tareas de vigilancia epidemiológica en distintas zonas vinculadas al recorrido realizado por los turistas extranjeros. Equipos técnicos de la ANLIS-Malbrán viajarán próximamente a la región patagónica para realizar capturas y análisis de roedores silvestres.
El objetivo consiste en determinar la posible presencia del virus en reservorios naturales y delimitar con mayor precisión las áreas de riesgo. Además, Argentina ya coordinó junto a distintos países el envío de material diagnóstico relacionado con la cepa Andes a laboratorios de España, Senegal, Sudáfrica, Países Bajos y Reino Unido.
La estrategia busca fortalecer la detección temprana de posibles casos y ampliar la vigilancia sanitaria internacional tras el brote registrado en turistas del MV Hondius.
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