La víctima, de nacionalidad venezolana, fue apuñalada mortalmente en plenas calles de Chicago. La sospechosa fue reducida por vecinos y quedó detenida.
Una niña de 7 años fue asesinada a puñaladas por la espalda por una mujer de 48 años que la atacó sin mediar palabra ni provocación alguna mientras la menor caminaba junto a su hermana por las calles de Chicago, en Estados Unidos.
La menor fue trasladada de urgencia a un hospital infantil de la zona, donde los profesionales médicos confirmaron su muerte a causa de las graves heridas punzantes recibidas cuando acompañaba a su hermana adolescente a pagar una factura telefónica en un comercio cercano.
“Que la muerte de mi hija no se quede así. Era una niña pequeña que no se metía con nadie”, dijo la madre de la víctima, quien en declaraciones a medios locales exigió justicia.
La presunta asesina, una completa desconocida para el entorno familiar, intentó huir de la escena del crimen a pie tras consumar la agresión, pero fue interceptada, reducida y golpeada por testigos.
Como consecuencia directa de esa intervención de los vecinos, la sospechosa sufrió lesiones en la cabeza que motivaron su internación hospitalaria bajo custodia policial, un cuadro clínico que obligó a postergar su primera comparecencia formal ante la Justicia.
Las autoridades confirmaron oficialmente que la víctima fatal de este violento episodio se llamaba Eddimar Paola Hernández Chacón, una niña que había emigrado recientemente junto a su familia desde la Isla de Margarita, en Venezuela.
Los registros judiciales recabados a raíz de la detención mostraron que la acusada, identificada legalmente como Shavon Gayden, de 48 años, acumulaba un frondoso historial de antecedentes penales por episodios previos de violencia y agresiones en la vía pública.
Entre los expedientes documentados figura un caso del año 2023, en el cual la mujer fue condenada a dos años de libertad condicional tras atacar físicamente a un chofer de transporte público.
Posteriormente, los informes oficiales señalaron que la imputada violó las condiciones de su supervisión judicial durante 2024 al protagonizar nuevos incidentes violentos, agrediendo en esa oportunidad a trabajadores en las instalaciones de un albergue.
"Lo siento muchísimo. Lo siento mucho por esa familia. La pequeña no se lo merecía. Mi hija no estaba en sus cabales", dijo la madre de la detenida, en declaraciones a ABC7.
Además, cuestionó la poca ayuda recibida para tratar los supuestos problemas de salud mental de su hija. "Estoy muy disgustada y siento que el sistema me falló, y el sistema falló a mi hija, simplemente porque era adulta, y me dijeron que no había nada que yo pudiera hacer", expresó.
Por su parte, el alcalde local, Brandon Johnson, emitió un comunicado oficial durante el fin de semana para referirse al hecho y manifestar sus condolencias institucionales.
“Me duele profundamente el asesinato de una niña de 7 años que simplemente caminaba por la calle con su familia. Ninguna familia debería experimentar el dolor inimaginable de perder a un hijo”, expresó el mandatario, asegurando que la ciudad colaborará estrechamente con el departamento policial para esclarecer lo sucedido.
La Oficina del Fiscal Estatal formalizó la imputación contra la detenida por el cargo de asesinato en primer grado, fijando una nueva audiencia judicial para los próximos días tras el aplazamiento inicial de este lunes motivado por su internación en un centro de salud.