Dos vagones descarrilaron y cayeron por un terraplén tras el choque. Hay decenas de pasajeros atrapados. "Esto es apocalíptico", afirmaron.
Un trágico choque entre dos trenes de alta velocidad en la provincia de Toledo, al sur de la ciudad de Madrid, en España, causó la muerte de al menos 64 personas y se contabilizaron unos 80 heridos hasta el momento, aunque la cifra puede crecer considerablemente debido a la gravedad del hecho.
El siniestro se registró a las 8.56 de la mañana de este miércoles, en el kilómetro 118 de la línea, en un tramo emplazado entre las localidades de Mora, Orgaz, Los Yébenes y Urda.
La colisión involucró a una formación de la empresa pública Renfe y a otra de la firma privada Iryo, que realizaban el trayecto que une la capital española con la ciudad de Sevilla, en la región de Andalucía.
Más de 540 personas viajaban en los dos trenes que protagonizaron el brutal choque. Como consecuencia del impacto, dos de los vagones del convoy perteneciente a Iryo cayeron por un terraplén ubicado a un costado de las vías. Y las autoridades confirmaron que son más de 60 los fallecidos.
Tras el brutal impacto, se desplegó un gran operativo de emergencia. La ministra de Sanidad, Mónica García, confirmó que "están en coordinación con todas las instituciones competentes". Igualmente, "estoy trabajando con el gobierno de Castilla-La Mancha para poner a su disposición todos los recursos que puedan necesitar".
Las autoridades regionales activaron el Plan Territorial de Emergencia para coordinar la respuesta ante la gravedad del siniestro.
A raíz del choque, la empresa administradora de la red ferroviaria Adif dispuso la suspensión total del servicio de trenes de alta velocidad en el corredor que conecta la región madrileña con las provincias del sur del territorio español. En tanto, la operadora privada Iryo difundió un comunicado oficial para informar la cancelación de sus operaciones y la activación de las medidas de asistencia.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su conmoción por lo ocurrido y manifestó su apoyo a las víctimas y sus familiares.
Mientras los sobrevivientes de la tragedia buscan a sus familiares en la estación de Urda, algunos pasajeros brindaron su testimonio relatando lo ocurrido.
En diálogo con El Mundo Sebastián, quien viajaba en el vagón 7 del Iryo, describió la escena: "Hay tres vagones del Iryo, los tres del final, de los que no paran de sacar gente y ponerles sábanas. Cadáveres. Es apocalíptico. En esos tres vagones me cuesta mucho pensar que haya gente viva. Es un amasijo de hierros. Es como si hubieran puesto una bomba".
Iñaki, de 60 años, viajaba en el coche 2 del Iryo de Sevilla a Madrid y contó que el tren estaba parado cuando sintió un fuerte impacto: "Me vi rodar por el suelo. Cuando abrí los ojos, estábamos boca abajo", dijo en diálogo con el diario El País.
Juan Antonio y Alberto viajaban en la parte trasera del AVE de Renfe con destino a Sevilla y salieron sin lesiones. Alberto recuerda que el tren se detuvo y que el conductor anunció por megafonía una breve espera por congestión más adelante: "A los treinta segundos arrancó otra vez y, un momento después, el golpe", indicaron al mismo medio.
El tren Iyro fue embestido cuando circulaba en dirección Sevilla-Madrid y avisó 10 minutos antes del accidente al gestor de infraestructuras ferroviarias (ADIF), que estaba detenido en la vía, confirmó el diario El Mundo en diálogo con autoridades.
"A las 8:38, nuestro tren, que ya había detectado previamente el problema y comenzado a circular en ASFA, se detuvo delante de una señal en blanco. En ese momento, la maquinista empieza las comunicaciones con el Centro de Regulación y Control (CRC, perteneciente a Adif), como indica el procedimiento, para gestionar la reanudación de la marcha", informan fuentes de Iryo.
"A las 8:48, y por causas que se desconocen, el servicio 6076 sufre un golpe en la parte trasera por el tren 103 de Renfe", concluyeron. La principal hipótesis en la investigación preliminar señala que el siniestro se produjo a raíz de un error humano.
"Cuando se emite un aviso así, se transmite al resto de operadores con trenes circulando en la vía para que reduzcan la velocidad o, llegado el caso, se detengan. La responsabilidad de la transmisión en este caso recaería sobre el Centro de Gestión de Operaciones (CGO) de Renfe, para el AVE que llegó detrás y el Centro de Regulación y Control (CRC) de Adif ubicados en Madrid", indicó el medio español.