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El presidente de Estados Unidos volvió a criticar al dueño de Tesla, quien hasta semanas atrás era parte de su gabinete. La tensión escaló y derivó en escándalo.
El presidente de Estados Unidos volvió a generar polémica con sus dichos sobre la deportación, pero en esta caso indicó que su administración revisará los papeles migratorios de Elon Musk. "Sin subsidios, probablemente tendría que cerrar y regresar a Sudáfrica”, expresó.
Donald Trump deslizó la posibilidad de evaluar una deportación del empresario, luego de que el dueño de Tesla advirtiera a los legisladores del Partido Republicano que "perderán sus primarias el año que viene" si apoyan el megaproyecto de ley fiscal impulsado por Trump.
Aún así, aunque que Musk es ciudadano estadounidense naturalizado desde 2002, el mandatario sembró dudas sobre la validez de su estatus legal, alimentando así una disputa personal que se ha vuelto política.
Desde el Jardín Sur de la Casa Blanca, el presidente Trump fue consultado sobre si su equipo evaluaba deportar a Musk y respondió: "Vamos a tener que echarle un vistazo". A su vez, sumó que quizás puedan utilizará a DOGE, el Departamento de Eficiencia Gubernamental, lo que generó una fuerte repercusión mediática e institucional. "Es el monstruo que podría tener que volver y comerse a Elon", lanzó.
Este "megaproyecto" al que se refiere el dueño de SpaceX establece recortes impositivos, mayores gastos en defensa y un incremento en los fondos para seguridad fronteriza. Luego de su distanciamiento con Trump, las acciones de su empresa Tesla ya cayeron un 20% en lo que va del año. Además, las ventas en Europa y China también se desplomaron.
En el mensaje que lanzó Trump contra el empresario, advirtió que sin los subsidios se acabaron también "los lanzamientos de cohetes, los satélites y la producción de coches eléctricos, y nuestro país ahorraría una fortuna".
A través de su cuenta de Truth Social, expresó: "Elon Musk sabía, mucho antes de apoyarme con tanta vehemencia como presidente, que me oponía firmemente al mandato de vehículos eléctricos. Es ridículo, y siempre fue una parte importante de mi campaña. Los coches eléctricos están bien, pero no todo el mundo debería estar obligado a tener uno".
El Senado estadounidense se encuentra inmerso en el proceso de enmiendas a la iniciativa presupuestaria, que contiene elementos clave de la agenda de Trump, como recortes de impuestos y gasto público, y mayores fondos para defensa y control migratorio; pero no está claro que los 53 senadores republicanos vayan a apoyarla.
En su cuenta de X, el empresario sudafricano escribió: "A cada miembro del Congreso que hizo campaña sobre reducir el gasto gubernamental e inmediatamente votó por el mayor incremento de la deuda de la historia, debería caérsele la cara de vergüenza. Y perderán sus primarias el año que viene, aunque sea lo último que haga en esta Tierra".
Debido a esta escalada en el conflicto, las acciones de las empresas de Musk cayeron considerablemente. Las acciones de Tesla cayeron un 7% este martes después de perder un 2% el lunes, perdiéndose las ganancias más amplias del mercado bursátil que enviaron al S&P 500 y al Nasdaq a máximos históricos. Gran parte de la riqueza de Musk está vinculada a las acciones de Tesla que cotizan en bolsa.
Los accionistas de Tesla han sido muy sensibles a la disputa entre Musk y Trump, nerviosos de que Trump pueda cumplir su amenaza de disolver los contratos con SpaceX o Tesla. Las acciones perdieron alrededor de un 14% el 4 de junio, el día en que la disputa entre Musk y Trump sobre el proyecto de ley de gastos estalló en público.