El presidente Donald Trump canceló la polémica transmisión del fusilamiento de Nidal Hasan tras recibir fuertes críticas de diversos sectores políticos y religiosos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que la ejecución de Nidal Hasan, autor del tiroteo en Fort Hood, no será transmitida públicamente. La medida se tomó tras una fuerte reacción negativa de diversos sectores políticos y religiosos.
Trump expresó en su plataforma Truth Social que, si bien la transmisión en directo podría haber servido como un disuasorio, “muchas personas buenas y bienintencionadas preferirían no verlo morir”. La ejecución por fusilamiento está programada para el 3 de diciembre.
El plan inicial del Pentágono, que buscaba exhibir las consecuencias de tales actos, generó indignación entre políticos demócratas y republicanos, así como advertencias de que las imágenes podrían ser utilizadas para el reclutamiento terrorista. La ejecución será presenciada en persona por los familiares directos de las víctimas si así lo desean.
Nidal Malik Hasan, exmayor y psiquiatra del Ejército de Estados Unidos, fue declarado culpable de asesinar a 13 personas y herir a 32 en la base militar de Fort Hood en 2009. El ataque, que ocurrió cuando soldados esperaban ser enviados al exterior, dejó un saldo trágico.
Hasan, quien actuó solo según las investigaciones antiterroristas, disparó contra militares desarmados y fue detenido tras un enfrentamiento con agentes de la base, quedando paralizado de la cintura hacia abajo.
En el proceso judicial, el oficial Duane Mitchell, de la División de Investigación Criminal del Ejército, expuso el nivel de planificación del expsiquiatra al detallar el uso de visores láser rojos y verdes acondicionados para operar con precisión tanto en condiciones de escasa iluminación como a plena luz del sol.
Las investigaciones determinaron que Hasan, un ciudadano estadounidense de origen palestino y musulmán, había manifestado su abierta oposición a las ocupaciones militares de Irak y Afganistán, además de mantener comunicaciones telemáticas con el clérigo radical Anwar al Awlaki, vinculado a Al Qaeda.
La ejecución de Hasan será la primera realizada por un pelotón de fusilamiento militar estadounidense desde 1945. Este método, aunque poco utilizado en Estados Unidos, es permitido en algunos estados y ha sido propuesto por el gobierno de Trump para su ampliación.
La condena a muerte de Hasan, que se representó a sí mismo durante el juicio militar y admitió los hechos, fue recomendada por unanimidad por un jurado en agosto de 2013.
El último antecedente de una ejecución por fusilamiento dentro de las filas del Ejército estadounidense data del 31 de enero de 1945, cuando el soldado raso Eddie Slovik fue fusilado en Europa tras ser hallado culpable de deserción en los tramos finales de la Segunda Guerra Mundial.
Por su parte, la última sentencia capital aplicada por las fuerzas armadas se registró en 1961 en la prisión militar de Fort Leavenworth, Kansas, donde el soldado John Bennett fue ahorcado tras ser condenado por violar e intentar asesinar a una niña austriaca de 11 años.