El mandatario anunció un incentivo económico destinado a los ciudadanos, con el objetivo de retener la mayoría en el Congreso tras los comicios de noviembre.
En un movimiento clave para asegurar el respaldo en las urnas en las elecciones de medio término del 3 de noviembre, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso transferir dinero directamente a la ciudadanía si su espacio mantiene el control de ambas cámaras parlamentarias.
El anuncio tuvo lugar durante la convención nacional del Partido Republicano en Dallas, Texas, donde el líder conservador vinculó los fondos de esta medida al rendimiento de la recaudación fiscal por aranceles.
“Si los republicanos ganan el Senado y la Cámara (de Representantes), gracias a nuestra enorme fortaleza y éxito económico, emitiré un dividendo de 5.000 dólares para cada ciudadano adulto en Estados Unidos”, prometió el mandatario estadounidense.
Aunque la cifra generó sorpresa en el recinto, la presentación careció de precisiones operativas sobre la instrumentación técnica o los mecanismos necesarios para efectuar los depósitos a la población adulta.
La iniciativa, en definitiva, busca revertir una tendencia electoral ajustada, ya que las últimas encuestas proyectan una victoria demócrata para el control de la Cámara Baja y una probabilidad 50/50 en la mayoría del Senado, según indicó este martes el agregador de resultados de encuestas Decision Desk HQ.
No es la primera vez que se plantea un incentivo financiero de esta índole desde el Ejecutivo. Previamente, el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, en inglés), liderado por Elon Musk, prometió también un "dividendo" a más de 79 millones de hogares que no terminó efectuándose, según reportaron medios norteamericanos.
Durante el acto que reunió a referentes del gabinete, legisladores y figuras públicas que respaldaron la gestión en materia económica, fronteriza y de seguridad nacional, Trump también sorprendió con otra particular solicitud.
"Les pido que imaginen que soy yo quien está en la papeleta, una vez más”, indicó el republicano.
Y advirtió: "Si entregamos el futuro de Estados Unidos a los demócratas de la izquierda radical, nuestra nación pasará la próxima década simplemente tratando de volver a ponerse de pie”.
“Voten por los republicanos y dejaremos al mundo muy atrás durante generaciones”, completó Trump.
Minutos después del discurso, el vicepresidente JD Vance aclaró que el beneficio del que habló Trump no estará destinado a los sectores de mayores ingresos y sostuvo que los fondos saldrán de la recaudación por aranceles, aunque evitó detallar el costo fiscal que representará la medida.
Para ejecutarse, la medida necesita la aprobación del Congreso de Estados Unidos. Sin embargo, los analistas dudan de su viabilidad: el costo total supera por lejos lo que el país recauda por aranceles y la deuda nacional estadounidense acaba de marcar un récord histórico tras superar los 40 billones de dólares.