El diestro peruano Andrés Roca Rey fue trasladado de urgencia a la enfermería con una lesión muscular. Luego fue operado.
Un torero de 29 años quedó muy grave tras recibir una brutal cornada durante una corrida en España. Se trata del diestro peruano Andrés Roca Rey, quien fue embestido por el animal cuando se disponía a ejecutar la estocada final y sufrió una profunda lesión en su pierna derecha.
El toro lo alcanzó con el asta en la cara interna del muslo y lo lanzó por el aire. Tras la embestida, el torero quedó tendido sobre la arena con signos visibles de sangrado y fue asistido de inmediato por su cuadrilla.
Los ayudantes lo trasladaron rápidamente hasta la enfermería de la plaza, donde fue intervenido de urgencia por un equipo médico encabezado por el cirujano Octavio Mulet.
El parte médico difundido tras la cirugía detalló que el torero presentaba una "herida por asta de toro, en la cara interna, tercio superior del muslo derecho que presenta una trayectoria total de 35 cm, con una descendente de 20 cm y una ascendente de 15 cm que produce una extensa rotura de músculos vasto interno y sartorius, disecando y contundiendo en prácticamente toda su extensión el paquete vasculo-nervioso femoral superficial, sin producir lesión vascular".
Luego de la intervención, los médicos informaron que el estado del torero es "muy grave", aunque se encuentra fuera de peligro. El seguimiento estará centrado en la evolución de la lesión muscular, que será determinante para los tiempos de recuperación.
Durante el procedimiento, según informaron medios especializados, el equipo médico realizó una hemostasia para controlar posibles hemorragias internas en ramas vasculares femorales y musculares. Además, se aplicó “drenaje aspirativo en ambas trayectorias”.
"Estaba bien. Iba pendiente de todo. Me ha preguntado si había matado al toro. La recuperación de la musculatura es lo que va a marcar los tiempos de la recuperación", comentó el cirujano Mulet. También precisó que la cornada rozó la vena y la arteria en un tramo de entre 10 y 15 centímetros.
Días antes, otro torero español, José Antonio Morante Camacho, conocido como "Morante de la Puebla", también resultó gravemente herido durante una corrida en Sevilla. En ese caso, el matador fue embestido y posteriormente atacado mientras se encontraba en el suelo.
Como consecuencia, sufrió una perforación en la zona rectal que obligó a una intervención quirúrgica de urgencia que se extendió durante dos horas. El parte médico de aquel episodio también calificó la lesión como “muy grave”.
Durante la secuencia registrada en video, se observa el momento en que el torero cae tras la embestida y el animal vuelve a atacarlo, mientras él permanece en el suelo sin poder incorporarse. Luego fue retirado por su equipo y trasladado a la enfermería para recibir atención inmediata.
En los días posteriores a la operación, se informó una leve mejoría en su estado de salud, bajo seguimiento médico. De todas formas, el equipo sanitario estableció un plazo de al menos diez días para determinar la evolución.