Todo quedó registrado por las cámaras corporales de los policías, que fueron suspendidos momentáneamente. El menor terminó hospitalizado.
Una mujer robó un cuchillo dentro de un supermercado de Estados Unidos, hirió a un niño de tres años y fue abatida por policías. La secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad del local y por dispositivos utilizados por los agentes, quienes fueron suspendidos momentáneamente.
La agresora fue identificada como Noemi Guzmán, de 31 años. Según la reconstrucción oficial, tomó el cuchillo dentro del comercio y se acercó al menor y a su tutor en uno de los pasillos.
En ese momento, exhibió el arma y obligó al adulto a desplazarse delante del carrito de compras en el que estaba el niño. El recorrido continuó hacia la salida del local mientras mantenía amenazas con el arma blanca.
La intervención policial se produjo en el sector del estacionamiento, donde dos agentes localizaron a la mujer tras un llamado al 911 que alertaba sobre una persona armada con un “cuchillo de cocina grande” junto a un menor.
De acuerdo con el informe policial, los efectivos dieron múltiples órdenes verbales para que soltara el cuchillo, pero no acató las indicaciones y atacó a la pequeña víctima. Ante esa situación, los policías utilizaron sus armas de servicio y dispararon contra Guzmán.
La mujer cayó herida y los agentes iniciaron maniobras para asistirla, pero fue declarada muerta en el lugar. El niño fue retirado del carrito por su tutor y otra persona presente, quienes le brindaron asistencia hasta la llegada del personal médico.
El menor fue trasladado por personal del Departamento de Bomberos de Omaha al Hospital de Niños. Las autoridades informaron que las lesiones no eran de gravedad.
“Los oficiales que respondieron actuaron con profesionalismo y acción directa para intervenir y salvar la vida de un niño”, dijo el jefe de policía de Omaha, Todd Schmaderer.
“La comunidad puede estar tranquilizada al saber que los oficiales de policía de Omaha están dispuestos a actuar con coraje y decisión en las situaciones más graves para proteger a la opinión pública”.
Los padres del niño herido también hablaron con la prensa local y admitieron que fue una situación difícil para la familia. "Creo que ha sido duro, con muchas preguntas sobre qué hubiera pasado si las cosas hubieran sido diferentes", dijo su madre, Sara Hillman.
Por su parte, Casey Hillman, el padre del menor, remarcó que dijo que si los agentes "no hubieran reaccionado en ese momento", el final hubiese sido otro. "No lo tendríamos con nosotros", destacó y comentó que su hijo no quiso salir el día posterior al incidente porque le daba miedo.
"Eso me partió el corazón", reconoció. "Luego me preguntó si lo cargaría si salía", agregó. "Sí, no voy a dejar que te pase nada", le respondió.
Los policías que efectuaron los disparos fueron identificados como Roger Oseka y Brian Seaton, ambos con 22 años de servicio. Permanecerán bajo licencia paga mientras avanzan las actuaciones administrativas y judiciales correspondientes.
El alcalde de Omaha, John W. Ewing Jr., se refirió al procedimiento y señaló: "Estoy agradecido por el profesionalismo y la transparencia del departamento".
El caso es investigado por el equipo especializado en incidentes con oficiales involucrados del Departamento de Policía de Omaha, con la participación de la Patrulla Estatal de Nebraska y de las oficinas del sheriff de los condados de Douglas y Sarpy.