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Iba a ser la primera mujer ejecutada en 200 años, pero la salvaron en el último minuto: quién es Christa Pike

Asesinó y torturó a una joven por celos en 1995. Todo estaba listo en Tennessee para aplicarle la pena de muerte, pero un tribunal frenó el proceso por un detalle.

Los testigos ya estaban reunidos en la prisión. Eran cerca de las 9 de la mañana del miércoles en Nashville y la inyección letal estaba prevista para las 10. Fue entonces cuando un tribunal federal de apelaciones suspendió la ejecución de Christa Pike, de 50 años, a menos de una hora del procedimiento. Con esa decisión se evitó que Pike se convirtiera en la primera mujer ejecutada en el estado de Tennessee en más de 200 años. La última había sido Martin Eve, en 1820, condenada a la horca por ser cómplice de un homicidio.

El tribunal actuó porque quiere determinar si las denuncias de abuso sexual y violación que Pike presentó sobre su infancia fueron evaluadas de forma suficiente antes de que recibiera la pena de muerte. La resolución no modifica la condena por el homicidio que cometió en 1995 ni anula la pena capital. Por ahora, impide que el Estado avance con la inyección letal mientras continúa la revisión judicial. No se precisó cuánto durará la pausa ni si el fiscal general de Tennessee apelará la medida.

La suspensión llegó después de una semana de recursos fallidos. La Corte Suprema de Estados Unidos había rechazado intervenir el día anterior. El gobernador republicano Bill Lee también había negado la solicitud de clemencia: "Tras considerar detenidamente la solicitud y revisar exhaustivamente el caso, mantengo la sentencia del estado de Tennessee y no tengo previsto intervenir", declaró.

Christa Pike iba a ser la primera mujer ejecutada en 200 años, pero la salvaron en el último minuto.

Quién es Christa Pike y por qué su caso divide a Estados Unidos

Christa Pike tenía 18 años la noche del 12 de enero de 1995 cuando atrajo a Colleen Slemmer, de 19, a una zona boscosa en los terrenos del campus agrícola de la Universidad de Tennessee en Knoxville. Los cuatro jóvenes involucrados —Pike, su novio Tadaryl Shipp, de 17, una tercera joven llamada Shadolla Peterson y la víctima— se conocían en el programa de formación laboral Job Corps. La motivación, según la fiscalía, eran los celos: Pike creía que Slemmer intentaba quitarle a su novio.

Lo que ocurrió esa noche quedó documentado en los registros del juicio. El ataque duró entre 30 minutos y una hora. Pike le cortó el cuello en repetidas ocasiones con un cortador de cajas, le golpeó la cabeza con trozos de asfalto y le asestó cortes en la espalda. Shipp declaró que fue él quien grabó un pentagrama en el cuerpo de Slemmer. Pike se jactó del crimen ante otros residentes del programa y conservó un fragmento del cráneo de la víctima como trofeo. Nunca negó su participación.

El jurado encontró dos circunstancias agravantes: que el homicidio fue especialmente atroz e involucró tortura más allá de la necesaria para causar la muerte, y que fue cometido para evitar una detención. Pike recibió la pena de muerte; Shipp, cadena perpetua —diferencia que la defensa atribuye a que él era menor de edad—. Peterson, que actuó como vigía y cooperó con la justicia, obtuvo libertad condicional.

Christa Pike iba a ser la primera mujer ejecutada en 200 años, pero la salvaron en el último minuto.

Por qué frenaron la ejecución: el abuso infantil que el jurado nunca conoció

Los abogados de Pike argumentaron durante años que el jurado que la condenó nunca conoció de forma suficiente su historial de abuso sexual desde la infancia, violencia, abandono y enfermedad mental. Según la defensa, Pike fue abusada sexualmente desde antes de la edad escolar por hombres del entorno de su madre, y violada a los 11 y a los 17 años. Esa información no se presentó adecuadamente durante la fase de penalización del juicio.

La psicóloga forense Bethany Brand, que evaluó a Pike en 2023, concluyó que el trauma sufrido es "casi incomprensible por su gravedad". Pike fue diagnosticada con trastorno bipolar años después de ingresar a prisión. "Era una adolescente de 18 años con una enfermedad mental. Me llevó muchos años comprender la gravedad de lo que hice", escribió en su petición de clemencia.

La defensa también cuestionó el protocolo de inyección letal: Pike padece trombocitosis, una condición de plaquetas elevadas, que podría complicar la administración del fármaco y causarle sufrimiento innecesario. El Tribunal Supremo de Tennessee rechazó ese argumento.

Christa Pike iba a ser la primera mujer ejecutada en 200 años, pero la salvaron en el último minuto.

Del otro lado, May Martínez, madre de Colleen Slemmer, había viajado a Nashville para presenciar la ejecución: "No pasa un solo día sin que piense en Colleen, en cómo murió y en lo duro que fue. Solo quiero que acaben con Christa para poder acabar con todo", declaró. La suspensión la dejó sin el cierre que esperaba después de 31 años. A nivel nacional, las mujeres representan apenas el 2% de los condenados a muerte en Estados Unidos.

Actualmente, hay 45 en corredores de la muerte en todo el país y solo 18 fueron ejecutadas desde 1976, frente a más de 1.600 hombres. El caso de Pike permanece abierto. Cualquier avance dependerá de la revisión judicial sobre los antecedentes de abuso alegados por la defensa.

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