La descripción la realizó la madre del menor que calentó un juguete sensorial en un microondas. El objeto explotó y fue derivado a un centro de quemados.
Un niño de 9 años sufrió graves quemaduras tras intentar replicar un reto viral que circulaba en las redes sociales. El menor, identificado como Caleb Chabolla, fue trasladado de urgencia a un hospital y luego derivado al Centro de Quemados del Loyola Medicine, en Estados Unidos. Actualmente, se recupera de manera favorable.
El episodio ocurrió el pasado 20 de enero por la mañana, cuando el chico se preparaba para ir a la escuela y decidió calentar un juguete sensorial en un microondas. El objeto explotó a los pocos segundos y le provocó lesiones en el rostro y en las manos.
Según informaron desde la institución médica que lo atendió, el niño también recibió atención oftalmológica debido a la inflamación de uno de sus ojos, aunque su visión no resultó afectada.
La madre del niño, Whitney Grubb, contó a medios locales que su hijo había tenido la idea de probar la tendencia luego de una conversación con un amigo.
En el momento del incidente, de hecho, ella se encontraba en el garaje encendiendo su auto y creyó que el ruido del microondas correspondía al desayuno del chico.
“Tras escuchar lo que describió como un grito espeluznante, supo que algo andaba mal”, indicó el comunicado del centro médico. Al abrir el juguete, “lleno de material gelatinoso, le explotó en la cara y las manos”, agregó la información oficial.
Grubb intentó retirar la sustancia con agua en la ducha, pero al no poder desprenderla decidió llevar a su hijo a una guardia médica. Por la gravedad de las lesiones, el nene fue trasladado a un centro especializado.
El niño sufrió quemaduras de segundo grado en un costado del cuerpo y en ambas manos, según declaró su madre a CBS News.
El objeto involucrado es el NeeDoh Nice Cube, un juguete sensorial a base de gel diseñado para estirar, aplastar y apretar. En su sitio web oficial, el fabricante advierte de manera explícita: “No calentar, congelar ni meter en el microondas, ya que puede causar lesiones personales”.
De acuerdo con el relato del propio niño, la intención era hacer que el juguete fuera más flexible mediante el calor. “Es como un juguete antiestrés. Mi amigo lo hizo antes, pero no se lastimó”, dijo Caleb.
Su madre reflexionó: “Estas personas no saben las repercusiones que estos desafíos y tendencias absurdas pueden tener en los niños, especialmente en los más pequeños”.
Desde el Loyola Medicine informaron que Caleb es el cuarto niño que ingresa al centro por lesiones relacionadas con esta tendencia. La enfermera practicante avanzada Paula Petersen señaló que el menor tuvo “mucha suerte” de no haber sufrido daños más graves.
Kelly McElligott, coordinadora de extensión para quemados del mismo centro, explicó que ya atendieron otros episodios similares. “Un niño lo calentó en el microondas, luego lo tocó con el dedo, lo atravesó y se quemó”, dijo en declaraciones reproducidas por medios locales.
McElligott precisó también que el 30% de los pacientes que atienden son pediátricos. “Creo que son cosas cotidianas en el hogar las que queman a estos niños, y queremos asegurarnos de que los padres sean cuidadosos con lo que tienen en casa”, señaló, al mencionar juguetes, recipientes con comida caliente y líquidos que salen del microondas.
Poco más de dos semanas después de sufrir el accidente, Caleb se recupera en su casa y manifestó que está listo para volver a la escuela y contar lo ocurrido. “Simplemente piensa antes de actuar”, dijo el niño.