La víctima tenía 58 años y se dirigía hacia su trabajo. El adolescente que manejaba quedó internado en estado crítico junto a otros dos chicos.
Un adolescente de 13 años que conducía un auto robado junto a otros seis menores provocó un accidente fatal al chocar con otro vehículo en Maryland, Estados Unidos. La violenta colisión provocó la muerte del conductor del otro rodado, un hombre de 58 años que se dirigía hacia su trabajo.
El trágico impacto frontal ocurrió en la intersección de Clopper Road y Great Seneca Highway, en la ciudad de Germantown. Las fuerzas de seguridad del condado de Montgomery identificaron formalmente a la víctima fatal como William Vance Payne, un ciudadano con residencia fija en el estado de Virginia.
Según los peritajes preliminares, el nene de 13 años manejaba un Kia Optima blanco 2015 en sentido norte por Great Seneca Highway cuando cruzó el semáforo y chocó al Toyota Matrix 2007 de Payne, que circulaba hacia el este por Clopper Road. El Kia, que volcó a un costado del camino, poseía denuncia de robo en Germantown.
Dentro del vehículo sustraído viajaban siete menores de entre 12 y 15 años: cuatro niñas de 14, 14, 13 y 12 años, y tres niños de 15, 13 y 12 años. Tras el impacto, el conductor de 13 años ingresó a un hospital en estado crítico pero estable, mientras que los demás ocupantes fueron derivados a unidades de traumatología.
La investigación técnica quedó en manos de la Unidad de Reconstrucción de Accidentes del Departamento de Policía del Condado de Montgomery.
La vocera policial Shiera Goff confirmó que ninguno de los adolescentes que viajaba en el Kia Optima poseía edad legal para conducir. Además, destacó que varios no llevaban cinturón de seguridad y que, incluso, algunos viajaban sentados sobre el regazo de otros pasajeros.
"A esta edad, no deberían estar conduciendo", dijo Goff, y agregó: "No se tiene licencia a los 15 años. Ahora mismo, les diría a los padres que se aseguren de saber dónde están sus hijos. Esto ocurrió a las cinco de la mañana".
Por su parte, allegados a Payne precisaron que el hombre viajaba hacia su lugar de trabajo en el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), instalaciones situadas a solo unos cinco kilómetros del punto exacto donde se produjo el choque.
A través de un comunicado oficial, las autoridades del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) lamentaron la pérdida de su empleado, quien prestó servicios durante 29 años en el organismo y se desempeñaba como ingeniero mecánico en la División de Energía y Medio Ambiente de Edificios del Laboratorio de Ingeniería. Fuentes de su entorno confirmaron que el profesional estaba próximo a jubilarse.
“Su investigación se centró en lograr que los sistemas residenciales de bombas de calor y aire acondicionado fueran más fiables, seguros y eficientes para los propietarios y residentes que dependen de ellos”, indicó la empresa en el texto oficial.
Además, indicó: “Nuestras condolencias a la familia, amigos y colegas de Vance en estos momentos difíciles".
Por su parte, su esposa, Lisa Payne, en un breve comunicado citado por NBC Washington, expresó: "William Vance Payne II era conocido como Vance. Tenía 58 años. Era amable y generoso en extremo".