Una inesperada e insólita traba en el camino impidió el paso de las unidades de rescate durante una emergencia en Estados Unidos.
Una mujer de 89 años murió durante el incendio de su vivienda en Ohio, Estados Unidos, luego de que las unidades de bomberos que se dirigían de urgencia al lugar se vieran imposibilitadas de avanzar a causa de una traba inesperada a mitad de camino.
El hecho se registró el domingo hacia las 9.30 de la mañana, hora local, cuando el personal del Departamento de Bomberos de Lockland (LFD) tuvo que partir de inmediato hacia la vivienda de Marian Haefner para intentar contener las llamas, cuyo origen no se precisó.
Sin embargo, los rescatistas se vieron obligados a detener su marcha, porque el cruce ferroviario principal de la ciudad estaba totalmente obstruido por una formación de la empresa Norfolk Southern que permanecía inmovilizada sobre las vías.
Ante la imposibilidad de circular, la central solicitó la asistencia del Departamento de Bomberos de Reading (RFD) para que acudiera al domicilio desde otro sector.
Al llegar a la propiedad, bastante tiempo después del ideal para estos casos, los efectivos detectaron humo saliendo de la estructura y localizaron a la anciana en una de las habitaciones. Tras evacuarla, la trasladaron a un centro médico, donde se constató su muerte horas más tarde.
Según declaró el jefe del cuerpo de bomberos, Doug Wehmeyer, la muerte de la mujer podría haberse evitado si aquel problema no se hubiera presentado.
La obstrucción del paso ferroviario retrasó la llegada de la primera dotación aproximadamente siete minutos, alterando el tiempo de respuesta habitual que suele ser de 30 segundos.
Un efectivo fuera de servicio identificó el tren varado en las vías a las 8 de la mañana y constató que una hora y media después continuaba inmóvil en el mismo sitio, bloqueando la arteria principal.
Frente a este problema recurrente en la región, la jefatura del departamento de rescate remarcó que las empresas ferroviarias deberían establecer un protocolo directo de alerta hacia los centros de despacho cuando sus unidades queden varadas.
A pesar de los reclamos formales elevados con anterioridad, las autoridades locales no obtuvieron respuestas satisfactorias por parte de los operadores del servicio de cargas.
En reiteradas oportunidades, las administraciones municipales de la zona intentaron aplicar sanciones económicas y multas a las compañías de transporte ferroviario cuando interrumpieron el paso de las patrullas o ambulancias.
Sin embargo, la legislación federal impide a las autoridades locales y estatales ejecutar penalizaciones sobre las operaciones de los trenes, informaron medios estadounidenses.
El intendente de Lockland, Mark Mason Sr., ratificó que la problemática con el transporte de cargas arrastra un extenso historial sin resoluciones institucionales.
“Llevamos más de nueve años quejándonos de esto y, lamentablemente, ahora se ha producido el sacrificio definitivo por ello: la muerte de uno de nuestros residentes. Es inaceptable y esto no va a parar hasta que obtengamos una respuesta del gobierno federal”, remarcó Mason Sr.
Por su parte, la empresa Norfolk Southern emitió un comunicado en el que informó que se encuentra ejecutando una serie de inversiones dedicadas a la infraestructura del sector para mitigar la congestión de formaciones en las inmediaciones.
La compañía detalló que el corredor de la zona de Cincinnati-Lockland representa uno de los puntos de mayor densidad del sistema de transporte de mercancías debido al elevado flujo operativo y a la confluencia de múltiples trazas.
Asimismo, la firma sostuvo en su declaración pública que mantiene conversaciones con el cuerpo de bomberos local para evaluar la instalación de herramientas tecnológicas que permitan detectar y predecir en tiempo real la ocupación de los cruces de calles.
El intendente Mason rechazó los argumentos de la empresa y exigió que adopten las medidas necesarias para resolver el problema.