Cinco alumnos de 18 años fueron detenidos tras el accidente registrado cuando escapaban en auto frente a la casa del docente.
Un profesor de secundaria de 40 años murió después de ser atropellado frente a su casa por un grupo de estudiantes que escapaban en una camioneta tras intentar realizarle una broma. La víctima fue identificada como Jason Hughes, docente de la escuela secundaria North Hall del condado de Hall.
Según informó la Oficina del Sheriff de Hall en un comunicado de prensa, el episodio ocurrió durante la noche del viernes 6 de marzo en la ciudad de Gainesville, en el estado de Georgia, Estados Unidos, y derivó en la detención de cinco alumnos de 18 años.
De acuerdo con la investigación preliminar, los estudiantes habían ido hasta la vivienda del profesor y, al advertir su presencia, intentaron abandonar el lugar en dos vehículos. Durante esa huida se produjo el atropello que terminó con la vida del docente.
Hughes fue trasladado a un hospital por los servicios de emergencia que acudieron al lugar, pero murió posteriormente a causa de las heridas recibidas.
La Oficina del Sheriff del Condado de Hall identificó al conductor como Jayden Ryan Wallace, quien según el informe oficial conducía una camioneta cuando atropelló al profesor.
El comunicado de la policía indica que Hughes tropezó y cayó sobre la calle cuando los jóvenes intentaban escapar del lugar. En ese momento, el vehículo lo embistió.
Tras el atropello, Wallace y los demás jóvenes se detuvieron e intentaron asistir al docente hasta la llegada de los servicios médicos de emergencia.
Además del conductor, fueron arrestados Elijah Tate Owens, Aiden Hucks, Ana Katherine Luque y Ariana Cruz, todos de 18 años. Todos residen en Gainesville, la misma ciudad donde vivía el profesor.
Wallace fue acusado de homicidio vehicular en primer grado y conducción temeraria por la muerte del docente.
El conductor y los otros cuatro estudiantes también enfrentan cargos de allanamiento ilegal y de arrojar basura en propiedad privada.
Según el comunicado de la Oficina del Sheriff, los cinco jóvenes cubrieron los árboles de la casa de Hughes con papel higiénico antes de que el profesor saliera de la vivienda.
Este tipo de acciones forma parte de bromas que algunos estudiantes realizan durante la temporada previa al baile de graduación.
El distrito escolar del condado de Hall había advertido días antes sobre este tipo de bromas entre estudiantes.
Días antes de la tragedia, el Distrito Escolar del Condado de Hall se refirió a las bromas asociadas al período previo al baile de graduación, en una publicación dirigida a estudiantes y familias.
“Si bien entendemos que el baile de graduación es un momento para celebrar y crear recuerdos imborrables, debemos enfatizar la importancia del comportamiento responsable y el respeto por los demás y sus bienes”, declaró el Distrito Escolar del Condado de Hall.
La institución también señaló que, en otras oportunidades, algunas de estas bromas habían generado daños a la propiedad.
“En años anteriores, algunas bromas durante la temporada de baile de graduación, a veces conocidas como Guerras de Junior/Senior, han ido demasiado lejos, resultando en daños a la propiedad”, afirmó.
El comunicado agregó una advertencia sobre las posibles consecuencias de este tipo de acciones. “Instamos a todos los estudiantes a abstenerse de participar en cualquier actividad que pueda causar daños o destrucción a la escuela o a la propiedad personal. Estas acciones no solo perjudican a la persona involucrada, sino que también dañan la reputación de nuestras escuelas, familias y comunidad”, se remarcó.
Y agregó: “Dañar la propiedad puede dar lugar a cargos criminales, sin mencionar las posibles repercusiones en su participación en ceremonias de graduación y otros eventos especiales planificados para esta época del año”.
“No podemos enfatizar lo suficiente la importancia de tomar decisiones responsables y pensar en el impacto a largo plazo de sus acciones”, advirtió el distrito.
Jason Hughes era docente en la escuela secundaria North Hall del condado de Hall y también participaba como entrenador y mentor de estudiantes.
Tras confirmarse su muerte, el Distrito Escolar del Condado de Hall difundió un comunicado en el que lo describió como un “esposo cariñoso” y un “padre devoto”. “Estamos destrozados”, dice el texto oficial.
“Jason Hughes fue un maestro apasionado, mentor y entrenador, querido y respetado por estudiantes y colegas. Aportó muchísimo a muchas personas de diversas maneras. Acompañamos en nuestras oraciones a su esposa y familia. Solicitamos a los medios de comunicación y al público que respeten su privacidad mientras lamentan esta increíble pérdida”, destacó.
En tanto, en una publicación de GoFundMe destinada a recaudar fondos para su funeral, se aseguró que “la vida de Jason fue una bendición para muchos” y que “su prematuro fallecimiento será indescriptiblemente difícil para su esposa y sus dos hijos pequeños durante años”.
Por su lado, una organización sin fines de lucro de la que Hughes era su presidente, manifestó: “Era un increíble hombre de fe, amoroso esposo de Laura, increíble padre para Luke y Owen, un apasionado seguidor de Jesús, y tenía un verdadero corazón de siervos”.