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La vida polémica de Silvio Berlusconi llegó a su fin tras una trayectoria marcada por la controversia y la polémica que lo acompañaron hasta sus últimos días. El político italiano, ex primer ministro de la república italiana, dejó un legado que estará para siempre inmortalizado en los anales de la historia contemporánea. Su expediente está manchado por condenas por prostitución de menores y fraude fiscal, así como por innumerables episodios que tanto ensombrecen como engrandecen la carrera de una de las figuras más mediáticas de la época moderna.
Si bien la vida pública de Berlusconi será recordada por todos estos acontecimientos, su vida privada también se vio salpicada por sucesos igualmente impactantes, aunque quizás menos conocidos. Los últimos años de vida del político, fallecido este lunes a sus 86 años, estuvieron marcados por su lucha contra el envejecimiento y su relación con Marta Fascina, una mujer 53 años más joven que él, que se convirtió en su compañera y estuvo a su lado hasta el último suspiro.
Berlusconi, conocido popularmente como "il Cavaliere", tuvo una vida amorosa tumultuosa, donde las mujeres fueron sin lugar a dudas la mayor de sus pasiones. Estuvo involucrado en escándalos sexuales e infidelidades de todo tipo, así como en divorcios que alcanzaron cifras récord. Carla Elvira Lucia Dall'Oglio fue la primera pareja conocida del magnate italiano, con quien mantuvo una relación de casi dos décadas y fundó una familia con dos hijos.
Sin embargo, la relación llegó a su fin en medio de una tormenta mediática cuando se publicaron unas fotografías en mayo de 2009 que mostraban a Berlusconi en compañía de una joven de 18 años en una fiesta privada. Este escándalo supuso el punto de quiebre y el inicio de un costoso divorcio, donde Lario, el apellido de casada de Dall'Oglio, logró impugnar una pensión de tres millones de euros al mes, una cantidad que finalmente se redujo a 1,4 millones gracias a los esfuerzos legales del empresario italiano.
La siguiente relación de Berlusconi sería tan breve como ruinosa. Su noviazgo con la presentadora y presidenta de su club de fans, Francesca Pascale, duró apenas cinco meses y terminó en una separación que implicó una compensación económica de 20 millones de euros y una manutención anual de un millón de euros para Pascale.
La última mujer en la vida de Berlusconi fue Marta Fascina, una política italiana que, a pesar de la diferencia de edad, se convirtió en su compañera en el año 2020. Desde entonces, Fascina se mantuvo al lado del ex primer ministro, brindándole apoyo y compañía hasta el día de su muerte.
La vida de Berlusconi no estuvo exenta de preocupaciones estéticas y la obsesión por mantener su juventud. Fue conocido por someterse a numerosas operaciones estéticas, en las cuales destacaba el uso excesivo de bótox para combatir la aparición de arrugas. Esto generó una dramática e incesante lluvia de memes y comentarios que comparaban el aspecto del político milanés con figuras de cera y personajes de ficción, como el icónico personaje de "La Máscara". Además del bótox, Berlusconi se sometió a incontables liftings e injertos capilares para plantar cara al inexorable paso del tiempo.
Aunque Berlusconi fue ampliamente conocido por su imagen polémica y desafiante durante su carrera política, también hubo otro aspecto de su personalidad que fue menos conocido y que mostraba una faceta más empática. En varias ocasiones, el cuatro veces primer ministro de Italia encabezó campañas en defensa del vegetarianismo, destacando su mensaje en contra del tradicional consumo de carne de cordero durante la celebración del día de Pascua.
Así pues, la desenfrenada vida de Silvio Berlusconi, abarrotada de vicios y placeres, encontró una tregua excepcional por medio de su renuncia a comer carne, una decisión que el político italiano expuso públicamente en el año 2016, sorprendiendo a muchos y mostrando una faceta menos conocida de su personalidad.
Con la muerte de Silvio Berlusconi, se cierra un capítulo en la historia política de Italia y del mundo. Su legado es complejo y debatido, y su figura quedará grabada en la memoria colectiva como un personaje que generó tanto admiración como rechazo. La controversia siempre lo acompañó, y aunque sus acciones y escándalos serán recordados, su paso por la vida también deja una reflexión sobre la fragilidad humana y la complejidad de la existencia en el escenario público.