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El país asiático sufrió un sismo que tuvo su epicentro cerca de la costa. El fenómeno generó daños y cortes de electricidad. No se registraron heridos.
Este martes un fuerte terremoto con una magnitud preliminar de 6,7 sacudió al centro de Filipinas. A raíz de este sismo, la agencia sismológica de Filipinas (Phivolcs) a alertar sobre la posibilidad de un tsunami localizado e instar a los residentes de tres provincias a alejarse de la costa.
El epicentro del fenómeno se ubicó en el mar a unos 11 kilómetros al este-sureste de Calape, un municipio de la provincia de Bohol, con una población de cerca de 33.000 personas. La agencia sismológica de Filipinas informó además de una serie de réplicas.
Por el momento, las autoridades no confirmaron víctimas fatales pero si graves daños materiales. No obstante, el sismo provocó el derrumbe de parte de la fachada de la iglesia de Santa Rosa de Lima, situada en el municipio de Daanbantayan y que data de 1858, según publicó en la red social Facebook la propia congregación responsable del edificio.
Filipinas se encuentra en el "Anillo de Fuego" del Pacífico, un arco de intensa actividad sísmica que rodea la cuenca del Pacífico, desde el sudeste asiático hasta el sur de Chile, pasando por Japón, Alaska y América Central.
A raíz de esto, el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (PHIVOLCS) emitió una alerta de tsunami de nivel naranja en las provincias de Leyte, Biliran y Cebú. Asimismo, se solicitó a la población "estar alerta ante olas de tamaño inusual" y se recomendó trasladarse a zonas de mayor altitud en caso necesario.
Desde el PHIVOLCS señalaron que se trata de un terremoto de intensidad alta, especialmente en las zonas de San Fernando y Cebú, registrado sobre las 22.00 hora local, de origen tectónico, y anticipó que se esperan réplicas durante las próximas horas por lo que pidió a la población "permanecer alerta", también ante "inconvenientes de menor gravedad".
Al menos 26 personas murieron y otras 33 resultaron heridas como consecuencia de las tres tormentas que han confluido sobre el archipiélago de Filipinas: la tormenta tropical 'Opong', el supertifón 'Nando' y la depresión tropical 'Mirasol'.
El Consejo Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo en Desastres de Filipinas confirmó el pasado fin de semana las víctimas fatales. Además hay 14 personas desaparecidas.
El organismo estima que las tormentas dejaron alrededor de 738.714 familias afectadas y casi 2,8 millones de individuos. De este total, 163.317 personas de 46.611 familias han tenido que ser realojadas en los 2680 centros de acogida habilitados, según indicó el diario local 'Phil Star'.
Además hubieron 2606 pasajeros varados por las interrupciones en los medios de transporte, 928 de ferris. También informaron unas 8916 casas dañadas: 7297 con daños parciales y 1619 con daños irrecuperables.
En una conferencia de prensa el viernes, Claudio Yugot, jefe de protección civil en la región de Bicol -que cubre el sur de Luzón- indicó que tres personas murieron al derrumbarse muros y caer árboles arrancados por el paso de la tormenta Bualoi. "Estamos retirando gran cantidad de árboles y postes eléctricos caídos, porque muchas carreteras son intransitables", declaró vía telefónica durante la tormenta a la agencia AFP.