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Una mujer resistió 24 horas en un acantilado tras caer 50 metros y su expareja confesó que la tiró

La víctima permaneció herida en una zona montañosa hasta que fue rescatada por bomberos. El acusado fue detenido.

Una mujer sobrevivió después de permanecer más de 24 horas en un acantilado de Belo Horizonte, Brasil. La víctima aseguró que fue arrojada al vacío por su expareja, Silvanildo Amâncio de Araújo, quien terminó detenido y confesó el ataque ante la policía.

Ana Cláudia Rodrigues da Silva Souza, de 41 años, fue encontrada con vida aferrada a un pequeño arbusto, a unos 50 metros del lugar de la caída, en el Parque Estatal Serra do Rola-Moça. El rescate fue realizado por efectivos del Cuerpo de Bomberos de Minas Gerais y de la Policía Militar, que desplegaron un operativo aéreo en una zona de difícil acceso.

Los rescatistas trasladaron a la mujer en helicóptero hasta el Hospital de Emergencias João XXIII de Belo Horizonte. Según informaron los médicos, llegó consciente, con una fractura en la nariz, rasguños y golpes en distintas partes del cuerpo. También indicaron que se encontraba muy asustada.

“Está muy cansada debido a las horas que pasó en esa zona boscosa, y posiblemente también porque hacía mucho frío a primera hora de la mañana”, dijo el teniente Geraldo Silveira, copiloto del Cuerpo de Bomberos de Minas Gerais.

La investigación sostiene que Ana Cláudia desapareció el lunes 25 de mayo por la mañana después de llevar a su hija menor a la escuela en el barrio Pindorama de Belo Horizonte y que, antes de perder contacto con su familia, había comentado que se había encontrado con su expareja.

La confesión del acusado de arrojar a su expareja al acantilado

Tras ser arrestado, Silvanildo Amâncio de Araújo, de 52 años, confesó ante las autoridades cómo llevó a la mujer hasta el acantilado.

“La recogí cuando se bajaba del autobús para ir al trabajo. La abracé y le dije que subiera al auto. Me preguntó si la iba a matar, le dije: ‘No te voy a matar’. La llevé a Jardim Canadá y la arrojé por el acantilado. La empujé allí”, declaró.

El acusado también reconoció que llevaba una navaja dentro del vehículo. “No la amenacé con nada, simplemente se asustó. Tenía una navaja. Le dije: ‘Vámonos, vámonos’, eso es todo. Solo la mostré y me la guardé en el bolsillo, no la mantuve en la mano”, afirmó.

Durante la inspección del auto, la policía militar encontró la navaja mencionada por el sospechoso, varios cuchillos y cuatro teléfonos celulares. Uno de los dispositivos estaba envuelto en papel de aluminio para evitar el rastreo por GPS.

Según la policía, el hombre salió de Belo Horizonte después del ataque y recorrió distintas localidades del norte de Minas Gerais antes de ser detenido. El lunes por la noche pasó por Várzea da Palma y siguió hasta Corinto, donde pasó la noche dentro del vehículo.

El martes regresó a Várzea da Palma y finalmente fue arrestado, después de un seguimiento realizado mediante cámaras de vigilancia instaladas en rutas de la zona.

El rescate aéreo de la mujer que sobrevivió en el acantilado

El Cuerpo de Bomberos informó que Ana Cláudia sufrió dos caídas en la zona montañosa. La primera fue de aproximadamente 10 metros y tuvo mayor inclinación. Luego descendió otros 40 metros por un sector menos pronunciado del acantilado.

Los rescatistas señalaron que la mujer logró desplazarse unos 10 metros hasta el punto donde finalmente fue encontrada. Más de 20 militares participaron del operativo de búsqueda y rescate realizado con apoyo aéreo.

“Está muy traumatizada porque no se limitó a tirarla al suelo. La golpeó brutalmente. La agredió severamente, la torturó física y psicológicamente”, afirmó Sônia Alves Ribeiro, prima de Ana Cláudia, quien acompañó el rescate.

"Mi madre renació", dijo la hija de la víctima

La hija mayor de la víctima, Thaine Heloísa Rodrigues de Souza, de 24 años, también habló públicamente después de que su madre fuera localizada con vida.

“Solo quiero que se haga justicia, eso es todo lo que quiero. Que mi madre pueda vivir su vida en paz, porque, desde febrero, estábamos viviendo un verdadero infierno. Que mi familia pueda vivir en paz y que él pague por todo lo que ha hecho”, expresó.

La familia informó que Ana Cláudia y Silvanildo habían terminado su relación en febrero, después de más de diez años juntos. También indicaron que la mujer había solicitado una orden de alejamiento pocos días antes del ataque.

“Fue el peor día de mi vida porque no sabía si mi madre estaba bien, si estaba viva, si había muerto, si estaba pasando por algo. Solo quiero ver a mi madre, poder abrazarla y estar cerca de ella. Eso es todo”, dijo Thaine.

La joven también aseguró que pudo hablar con su madre después del rescate. “Le recé mucho a Dios para que me la entregara con vida. Ahora está en el hospital, pero no sufrió muchas heridas”, señaló.

“Mi hermano, mi esposo y yo pudimos hablar con ella. Mi madre renació, un verdadero milagro. Si Dios quiere, pronto estará en casa”, completó.

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