La mujer se encontraba en plena cobertura en vivo. El momento quedó registrado por las cámaras.
Una conocida periodista protagonizó un momento que se viralizó en redes sociales, en medio de una cobertura de un huracán que generó fuertes vientos y un intenso oleaje.
El paso del huracán Polo por México generó un gran impacto en distintos sectores de la costa. La situación obligó a extremar las precauciones durante las coberturas realizadas en las zonas afectadas.
En medio de una transmisión en vivo, una periodista quedó expuesta a la fuerza del mar cuando en medio del temporal, las olas avanzaron sobre el lugar y la alcanzaron de manera inesperada.
La protagonista fue Yesicka Ojeda, periodista de El Imparcial, quien se encontraba en el malecón de San Carlos, en Guaymas, Sonora, cuando una enorme ola la golpeó mientras informaba sobre las condiciones generadas por el huracán Polo.
Los hechos quedaron grabados en video que rápidamente se viralizado por la escena poco común que representa ser impactado por una ola mientras se transmite en vivo en un medio de comunicación.
Aunque para algunos el momento causó risa, para muchas personas el material fue razón suficiente para reconocer la valentía y el profesionalismo de la reportera que, a decir de diversos comentarios, puso en riesgo su vida con un único objetivo: mantener informado a su público.
El huracán Polo golpeó México y provocó inundaciones, caída de árboles y cortes de caminos antes de perder fuerza sobre el noroeste del país.
El ciclón tocó tierra en dos oportunidades durante su recorrido, primero en Baja California Sur y posteriormente en Sonora, donde avanzó acompañado por fuertes ráfagas y lluvias intensas.
El primer impacto ocurrió cerca de Las Barrancas, en el municipio de Comondú, durante la madrugada del martes 29 de septiembre, cuando Polo llegó como huracán categoría 2. Más tarde atravesó el golfo de California y volvió a tocar tierra cerca de Guaymas, Sonora, como categoría 1. El paso del sistema dejó calles anegadas, árboles y postes derribados y obligó al cierre de algunas rutas.
Polo había alcanzado una intensidad mucho mayor durante su trayectoria por el Pacífico. Antes de acercarse nuevamente a las costas mexicanas llegó a fortalecerse hasta la categoría 5, con vientos máximos sostenidos de alrededor de 285 kilómetros por hora, aunque luego comenzó a perder intensidad.
En Baja California Sur, las autoridades habían tomado medidas preventivas ante el riesgo de inundaciones repentinas, marejadas y fuertes vientos. Se habilitaron refugios y se realizaron evacuaciones en sectores considerados vulnerables.
En Sonora, las lluvias provocaron anegamientos y daños en distintos puntos, especialmente en la zona de Guaymas y Empalme. Más de mil personas fueron trasladadas a refugios temporales como medida preventiva.
Tras su segundo ingreso al territorio mexicano, Polo comenzó a debilitarse rápidamente. Para el martes por la noche ya había perdido sus características de huracán y se desplazaba como un sistema tropical debilitado sobre el noroeste del país.
Sin embargo, sus remanentes todavía podían generar lluvias abundantes y riesgo de inundaciones y deslaves, especialmente en zonas donde el suelo ya se encontraba saturado. El Servicio Meteorológico estadounidense estimó acumulados importantes de lluvia en sectores del sur y centro de Sonora.
El Instituto Mexicano del Seguro Social informó, además, que sus unidades médicas en Baja California Sur, Sonora y Sinaloa continuaban funcionando y que no se habían registrado daños estructurales en sus instalaciones. Algunas unidades habían sido evacuadas de manera preventiva ante el avance del fenómeno.
Mientras Polo se alejaba, otro sistema comenzó a concentrar la atención de los meteorólogos: la tormenta tropical Rachel, ubicada frente a las costas del Pacífico mexicano y con posibilidades de intensificarse durante los días siguientes.