Luego de dar vuelta un partido inolvidable y vencer 3 a 2 a Egipto, miles de vecinos salieron a las calles a festejar el triunfo de Argentina.
El pitazo final desató una explosión de felicidad. Eran apenas pasadas las 15 de este martes cuando el árbitro marcó el cierre del sufrido triunfo de la Selección argentina frente a Egipto y, como ya es una tradición mundialista, las calles de Neuquén comenzaron a poblarse de hinchas con un solo destino: el Monumento a San Martín.
Desde distintos barrios de la capital, cientos de neuquinos y neuquinas iniciaron la clásica caravana a pie, en autos, motos, bicicletas e incluso caminando junto a sus familias. Los bocinazos, las banderas argentinas y los cánticos acompañaron el recorrido hasta el corazón del centro neuquino, donde una vez más se vivió una verdadera fiesta popular.
Antes de ingresar al sector del Monumento, cada persona debió atravesar un control policial dispuesto para ordenar el ingreso de la multitud. Superado ese paso, llegaba el momento más esperado: abrazarse con desconocidos, cantar, saltar y celebrar una clasificación que parecía imposible cuando Argentina perdía 2 a 0.
El centro se llenó de familias completas, chicos, chicas, adultos mayores y hasta mascotas con camisetas albicelestes. También aparecieron las enormes banderas, niños sobre los hombros de sus padres, hinchas sin remera pese al frío y algunos fanáticos que, como ocurre en cada celebración, decidieron treparse a carteles y estructuras para seguir alentando.
Los vendedores ambulantes aprovecharon la multitud para ofrecer camisetas, banderas, gorros, vuvuzelas, réplicas de las copas y distintos accesorios con los colores argentinos, mientras la música, los bombos y los cánticos no dejaron de sonar durante toda la tarde.
La Selección argentina protagonizó una remontada histórica para quedarse con el pase a los cuartos de final del Mundial 2026.
El conjunto dirigido por Lionel Scaloni comenzó dos goles abajo por los tantos de Yasser Ibrahim y Mostafa Ziko, pero reaccionó en el complemento gracias a los goles de Cristian Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández para sellar un inolvidable 3 a 2.
Una de las postales más llamativas fue la presencia de un neuquino muy parecido al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, apodado por los hinchas como "el doble del Chiqui Tapia".
"Todo el mundo me dice que me parezco", contó entre risas Cristian a LM Neuquén, mientras recibía saludos y pedidos de fotos. Sobre el partido fue contundente: "Impresionante, muy emocionante. Olvidate que pasamos como nada".
La emoción se repetía en cada rincón del Monumento. Muchos todavía no podían creer lo que habían vivido frente al televisor.
"Muy emocionante. Me puse a llorar porque pensé que íbamos a perder. Ahora mucha felicidad", expresó una joven con lágrimas en los ojos.
También hubo quienes destacaron el carácter del equipo: "Hay que creer porque tenemos con qué. Somos Argentina. Aguante la Scaloneta, aguante Messi y aguante Argentina", dijo un hincha todavía con la voz quebrada por los festejos.
Uno de los testimonios más emotivos llegó de un hombre que apenas podía hablar: "No puedo hablar, boludx. Lo de hoy fue tremendo. En un momento se me vino Corea-Japón a la cabeza. Estoy emocionadísimo".
Los hinchas coincidieron en que el sufrimiento forma parte de la identidad futbolera argentina, pero todos compartían el mismo objetivo: volver a levantar la Copa del Mundo.
Otro fanático fue más directo: "Vamos por la cuarta, loco".
Los más chicos también tuvieron su momento. "Messi, te queremos mucho. Aguante Argentina", dijo un niño mientras agitaba una bandera celeste y blanca.
Incluso hubo visitantes que eligieron Neuquén para vivir la clasificación. Una mujer contó que es oriunda de República Dominicana y celebró junto a su familia: "Tenemos al Mesías. Hay que seguir con fe porque ellos son los mejores".
Desde Zapala también llegaron hinchas para sumarse a la fiesta. "Venimos a festejar. Hay que estar tranquilos, sin mufar, pero vamos por la cuarta", aseguraron.
La pasión mundialista también se vivió en las escuelas. Los alumnos y alumnas de la Escuela Primaria N.º 201 "Hipólito Yrigoyen", ubicada sobre la calle Belgrano, salieron a la vereda apenas terminó el encuentro y comenzaron a cantar al unísono "¡Vamos Argentina!", acompañando desde su lugar el festejo que rápidamente inundó toda la ciudad.
Una vez más, el Monumento a San Martín volvió a demostrar por qué es el escenario elegido por los neuquinos para celebrar cada alegría de la Selección. Y después de una remontada inolvidable, el sueño sigue más vivo que nunca: la cuarta estrella está cada vez más cerca.
Ahora, Argentina enfrentará en cuartos de final al ganador del cruce entre Colombia y Suiza en busca de seguir avanzando con el sueño mundialista.