El funcionario fue demorado y trsaladado inmediatamente al hospital de Centenario donde se vivió una extraña situación. Conducía su auto particular.
Un procedimiento de rutina terminó en un fuerte escándalo puertas adentro de la fuerza policial: un alto jefe policial vinculado al área de Seguridad Vial fue sorprendido conduciendo con alcoholemia positiva en un control nocturno tras chocar contra un guardarrail.
El hecho ocurrió durante un operativo sobre una ruta de la región, donde efectivos realizaban controles preventivos dieron cuenta del siniestro vial. Allí detuvieron la marcha de un Suzuki Fun blanco que presentaba algunos daños visibles en la parte trasera, lo que ya había llamado la atención de los agentes.
El procedimiento se hizo en Ruta 7 y calle 3, en la mano de Centenario a Neuquén en inmediaciones del barrio La Comarca donde el hombre impactó contra el muro metálito por circinstancias que se desconocen.
Al momento de la identificación, los uniformados constataron que quien manejaba no era un conductor común sino que e trataba de un jefe policial con funciones dentro del área de Seguridad Vial, es decir, alguien directamente ligado a los controles y la prevención en las rutas.
Sin embargo, la situación se agravó cuando se le practicó el test de alcoholemia. El resultado fue positivo y arrojó un nivel elevado de alcohol en sangre, superando ampliamente los límites permitidos por la normativa vigente.
Fuentes vinculadas al procedimiento indicaron a LM Neuquén que el funcionario fue inmediatamente apartado de la conducción, y se activaron los protocolos correspondientes, tanto en el plano administrativo como contravencional.
El vehículo, que presentaba daños compatibles con un posible roce o impacto previo —con partes del paragolpes visibles sobre la calzada—, también quedó bajo observación para determinar si había estado involucrado en algún incidente antes del control.
El caso generó malestar dentro de la propia fuerza, no solo por la gravedad de la infracción, sino por el rol que ocupa el involucrado. En ámbitos policiales reconocen que el episodio golpea directamente la credibilidad de los operativos viales, ya que quien debía garantizar el cumplimiento de las normas terminó incumpliéndolas.
Ahora se espera que avance una investigación interna para definir las responsabilidades y posibles sanciones, mientras que en paralelo podrían iniciarse actuaciones judiciales si se comprueba que hubo un hecho previo vinculado al estado en el que conducía.
De acuerdo a fuents oficiales de la División Tránsito Villa Obrera de Centenario, el funcionario policial qe tuvo 1,51 gramos de alcohol en sangre en el control, realizado a las 6.40 de la madrugada tras el siniestro vial. Se trata del oficial principal Sergio Casagrande, del cuerpo de Seguridad Vial de Cipolletti.
El oficial fue trasladado al hospital en ambulancia, y cuando los policías fueron a tomarle declaración, ya se había retirado del hospital Natalio Burd de Centenario, por si mismo sin recibir el alta médica.
El episodio trajo una seria polémica y debate sobre los controles, la conducta de los funcionarios públicos y la coherencia entre el discurso de prevención y las prácticas reales en la calle.