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Un diputado pide explicaciones a la AIC y arreglar el desastre. La Municipalidad reconoció que nunca pasó algo así.
El agua del río Limay, por las erogaciones al límite para generar energía eléctrica, rompió toda la costa del balneario Río Grande, uno de los más concurridos de la ciudad de Neuquén. La rampa de descenso en la playa está quebrada y los guardavidas recomiendan no meterse en esa zona, debido al peligro del socavón. Pero la gente lo sigue haciendo.
La rotura viene hace varios meses, y nadie la arregla. Desde la Municipalidad de Neuquén entienden que la gestión para intervenir en la costa del río debería hacerla Recursos Hídricos de la provincia. Pero llegó la temporada de verano y la zona permanece delimitada por una cinta de peligro.
El problema llegó a los oídos del diputado provincial por Juntos por el Cambio, César Gass, quien pidió un informe a la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) para conocer las erogaciones que tuvo el río Limay durante los últimos cuatro meses y que “Recursos Hídricos de la provincia haga referencia a las causas que ocasionaron un socavón a la altura del sector de playa del balneario Río Grande”.
En el lugar se conformó una especie de barranca que dificulta su uso recreativo al generar un canal profundo y caudaloso.
El subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana de la comuna, Francisco “Pancho” Baggio, confirmó la existencia de ese socavón, pero aclaró que si bien hay delimitaciones que recomiendan no bañarse en esa zona, los guardavidas tienen que lidiar con los bañistas.
“Había una rampa con personas con discapacidad de diez metros de largo paralelo a la costa y generó una erosión muy fuerte producto de la práctica de las erogaciones extraordinarias durante un periodo prolongado de tiempo. Fueron cuatro meses de 900 metros cúbicos por segundo informados, que respondían a la necesidad eléctrica del conurbano y Buenos Aires”, dijo el funcionario municipal en diálogo con LMNeuquén.
Baggio dijo que de la historia que lleva como guardavidas en los ríos, y pese a las crecidas anunciadas por la AIC, nunca vio que el agua haya destruido esa rampa, varios metros de costa e incluso la Península de Hiroki.
“Hicieron que, en ese lugar característico del río, la erosión fuera prolongada y más de la cuenta. Que ocurra cuatro o cinco días no pasaba nada. El agua hizo su trabajo y erosionó el frente costero de unos 15 metros de ancho y lo que era una costa en pendiente lo constituyó en una barranca”, sostuvo.
Y acotó: “No fue la única parte que se rompió, también se generó inundación en Hiroki, cuatro meses cerrada. La ciudad de Neuquén tuvo enormes pérdidas por la generación eléctrica como prioridad a otros usos del río. No soy obtuso desconociendo que las represas actúan como reguladores, pero llamó mucho la atención que los embalses estaban con capacidad receptiva y aún se erogaba para la energía eléctrica”.
Respecto al pedido de informe en la Legislatura, el diputado Gass dijo que "es muy preocupante la situación de la margen norte del río Limay a la altura de la calle Democracia del balneario Río Grande, ya que su playa ha sido socavada y se ha convertido en una especie de barranca".
Acotó que "esto, no solo dificulta el uso recreativo del mismo, sino que ha creado un canal profundo y caudaloso producto de la orientación del agua, tornando casi imposible regresar a la costa".
Gass hizo referencia a la crecida del río Limay, “producto de mayores requerimientos de generación eléctrica en el sistema Comahue". En ese sentido, dijo que “el caudal se llevó la rampa que se había construido para el acceso de las personas con dificultad. Ahora, directamente está socavando el histórico balneario".
El pedido de informe busca conocer las causas de tal evento, si las mismas están contempladas dentro de la normativa regulatoria, y si existen proyectos para mitigar el impacto y proteger un lugar tan apreciado por los neuquinos y visitantes de nuestra ciudad.