Contó que lleva al menos siete amenazas desde que asumió su banca y las hizo públicas por Whatsapp. ¿Un caso como el de Karina Maureira?
La diputada nacional Gabriela Muñoz de Neuquén decidió este martes hacer públicas, a través de sus estados de WhatsApp, las amenazas de muerte que viene recibiendo desde que asumió como legisladora de La Libertad Avanza.
Desde diciembre pasado reemplazó a Nadia Márquez, quien dejó su banca para ocupar una silla en el Senado de la Nación. Sin embargo desde esa fecha, sostuvo que recibe de manera períodica hostigamiento desde perfiles de redes sociales.
“Las amenazas son de Neuquén y de acá de Capital Federal, de Buenos Aires. De Neuquén me dijeron ‘no voy a poder caminar por la calle, hay que pegarle cuando aparezca'", dijo Muñoz, consultada por LM Neuquén. Añadió que las recibe por el solo hecho de apoyar la política del presidente Javier Milei.
"Y de acá, ya directamente matarme me dijeron (en Buenos Aires)”, relató Muñoz, quien contó que lleva recibiendo al menos siete amenazas desde que comenzó su gestión legislativa.
La joven diputada, que se trasladó desde Neuquén a Buenos Aires para participar de manera presencial en las sesiones y reuniones de la Cámara de Diputados, expresó su angustia con particular crudeza al referirse a su situación personal.
“Me da miedo porque soy mamá sola y me muevo con mi niño para todos lados en el cole, en auto, en avión en subte. Voy y vengo con él”, indicó la legisladora.
Entre las amenazas difundidas figura un comentario en Instagram del usuario @lautarogiuliano_, identificado como Lautaro Pedulla, quien escribió: “Mogólica hija de puta, te vamos a matar a vos”.
Según trascendió, personas de su entorno le habrían desaconsejado realizar la denuncia judicial, argumentando que “no se puede hacer nada”. Sin embargo, existe un antecedente reciente que contradice esa postura.
Gabriela Muñoz viene desde hace tiempo en espacio libertario. Fue en 2020 cuando la joven salía con un grupo de "cuatro gatos locos" a repartir folletos libertarios en el Paseo de la Costa, en un esfuerzo autogestivo y a puro pulmón para instalar un nombre del que nadie hablaba: Javier Milei.
En el plano legislativo, Muñoz se mostró activa durante las audiencias públicas en torno a la reforma de la Ley de Glaciares, donde acompañó la postura del bloque de La Libertad Avanza a favor de modificar la normativa vigente.
Karina Maureira, diputada nacional por La Neuquinidad, el espacio del gobernador Rolando Figueroa, vivió una situación similar meses atrás.
Las amenazas llegaron tras su voto a favor de la Reforma Laboral y escalaron rápidamente desde críticas en redes sociales hasta mensajes privados de extrema gravedad, además de las críticas incluso de los mismos colegas del periodismo.
Un hombre residente en Neuquén le escribió que si la encontraba en la ciudad la prendería fuego, y en otro mensaje fue aún más explícito.
A diferencia del caso de Muñoz, Maureira decidió radicar una denuncia penal el 20 de febrero mediante un correo electrónico a la fiscalía de Atención al Público y Asignación de Casos, a cargo del fiscal Diego Azcárate.
El caso derivó en un allanamiento en una vivienda del barrio San Lorenzo de la ciudad de Neuquén, autorizado por el juez de garantías Marco Lupica Cristo y ejecutado por la Policía provincial, donde se secuestró un teléfono celular y se identificó y demoró a un varón.
Al sospechoso se le impuso la prohibición de mantener cualquier tipo de contacto o acercamiento con la diputada, tras lo cual recuperó la libertad.
El trabajo conjunto entre el Ministerio Público Fiscal, el Departamento de Delitos contra la Propiedad y la DAFI de la Policía fue determinante para identificar al presunto autor, y la investigación continúa abierta a la espera del análisis del dispositivo secuestrado. El caso de Maureira demuestra que, cuando se activa la denuncia formal, la Justicia puede intervenir con eficacia, y podría ser el camino que ahora evalúe Muñoz.
La diputada Muñoz aún no confirmó si radicará denuncia formal ante la Justicia.