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La Municipalidad de Neuquén salió a poner paños fríos sobre tres casos que se dieron en las últimas horas de ataques con mordeduras de perros pitbulls a vecinos de la ciudad. Lo hizo en el contexto de un debate que viene tensionado hace tiempo, sobre la “peligrosidad” y “temperamento” de algunas razas y la crianza de los dueños.
El caso de María Olguin de 86 años, que reveló LMNeuquén, quien fue mordida por un pitbull a metros de un supermercado del bajo neuquino el pasado lunes, reavivó este debate, y puso los números sobre la mesa de lo que ocurre en la localidad, más allá de los eventos.
“Hablar de razas peligrosas es estigmatizar. Tenemos que hablar de perros en estado agresivos o temperamentales y no potencialmente peligrosos y también de malos cuidadores”, dijo a este diario Andrea Ferracioli, subsecretaria de Ciudad Saludable de la comuna.
Ferracioli dijo que más allá de los casos puntuales que se registran sobre mordeduras de estos perros de gran porte, no son muchas las denuncias que se reciben en la línea 147 gratuita para dar a conocer estos casos de mordeduras.
La funcionaria municipal sostuvo que la ordenanza 11038 que tuvo varias modificatorias, establece sanciones severas a los que no cumplen con las normas de cuidado animal, con multas que pueden llegar a más de $200.000 según lo establezca la Justicia de Faltas.
Respecto a la peligrosidad de los pitbulls, Ferracioli recordó que la mayoría de la bibliografía respecto al temperamento de estos animales de gran peso, porte y mandíbula, indican que el 70% del temperamento de un perro “es por un tema ambiental” (es decir la crianza y los cuidados) y el 30% está ligado a la genética del animal.
Indicó además que la ordenanza se puso en marcha en la actual gestión del intendente Mariano Gaido y que el registro de “animales temperamentales” llegó a 2000 en un año, luego de la campaña que realizó ese sector municipal. Indicó que, en la anterior gestión de gobierno, antes del actual intendente, no se aplicaba esta ordenanza.
Incluso, sostuvo que las razas registradas son diversas, y que casi 8 de 100 perros registrados son pitbull, y el resto, otro tipo de razas e incluso canes mestizos.
“La ordenanza tiene un listado de razas, pero es sólo enunciativo, y define potencialmente peligroso a todo animal que tenga carácter agresivo, tamaño o peso mayor a 20 kilogramos, la potencia de mandíbula y que haya causado daños. Es una apreciación personal mía, pero es muy importante que estos animales hayan sido castrados, porque en sí la genética no lo hace temperamental”, indicó.
Ferracioli sostuvo acerca de las denuncias realizadas en estos días sobre las mordeduras de los pitbulls que “lamentablemente tenían un cuidador” y que “no todo el mundo puede ser cuidador de perros temperamentales”.
“El responsable es netamente el cuidador y las ordenanzas son muy claras. Están también las cruzas o los perros sin raza y hay estadísticas que los perros chicos muerden más que los grandes, pero el tema es el tamaño de la mordida”, indicó.
La funcionaria municipal dijo que se han colocado más de 9 mil vacunas antirrábicas gratuitas en todos los barrios, en conjunto con un trabajo con las comisiones vecinales, y que casi no se registran llamados al 146 por mordeduras de perros, más allá de los casos que se ventilaron mediáticamente.
“No hemos tenido ningún tipo de problemas cuando hablamos con las personas. En el caso de que esas personas no accedan a las inspecciones, las multas siempre son grandes”, dijo.
Y acotó: “Hay cinco estados de agresividad de los animales, los primeros cuatro son recuperables. Pero tienen que tener cuidadores responsables”.
Ferracioli dijo que el primer paso es: