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La mujer no pudo justificar sus constantes faltas. También el gobierno provincial expulsó a otro agente por presuntos hechos de violencia.
La tolerancia cero que puso en marcha el gobierno de Rolando Figueroa para erradicar a ñoquis e indisciplinados de la administración pública neuquina no se detiene. Por el contrario, avanza con fuerza y ahora se cargó (como suele decirse) a otros dos.
Se trata de una mujer a la que le endilgaron abandono de trabajo por sus inasistencias injustificadas -constatadas por los auditores- y de un hombre al que acusaron de incurrir en presuntas conductas violentas contra su pareja y su hijo. Una fue despedida y el otro exonerado, lo cual constituye una sanción más severa.
La sanción de cesantía de los cuadros de la administración pública provincial recayó sobre la ahora exagente Micaela Ayelén Canio, quien ostentaba el cargo de empleada de planta permanente anualizada del Ente Provincial de Termas del Neuquén (E.Pro.Te.N.).
El 5 de diciembre de 2023 le iniciaron un sumario y ahora (este viernes) se concretó el despido. Los auditores dieron por acreditado que incurrió en inasistencia injustificada a su puesto de trabajo, durante el período comprendido desde el 14 de noviembre hasta el 21 de noviembre de aquel año, y le endilgaron abandono de cargo.
En el expediente se hace mención a supuestos antecedentes en materia de inasistencias, también en cuestiones disciplinarias; y se dejó asentado que el personal de Recursos Humanos (de ese organismo dependiente del ministerio de Turismo) realizó infructuosos esfuerzos para que se presente a trabajar. Concluyeron que de la conducta de la ahora exagente surge “plenamente acreditada la falta total de interés y responsabilidad hacia su propio cargo y trabajo”.
Además del despido, se indicó que se arbitrarán los mecanismos administrativos para instarla a devolver las sumas salariales que cobró sin trabajar. Y se dejó en claro que, si no es posible cobrarle, se activarán las gestiones por las vías judiciales.
El castigo de exoneración recayó sobre el ahora ex agente Facundo Iván Guajardo, quien era planta permanente de la Subsecretaría de Familia del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano.
Tras el sumario que le iniciaron el 30 de marzo de 2023, los auditores dieron por acreditado que “con su conducta” transgredió normativas destinadas a prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. Le endilgaron supuestos “hechos de violencia familiar y laboral en los cuales incurrió contra la señora (…) y su hijo menor de edad, tales como amenazas, acoso, hostigamiento, vigilancia constante, celos excesivos, insultos y chantaje, colocando en riesgo la vida e integridad física y psicológica de la primera y la integridad física y psicoemocional del niño”.
Dijeron que esos supuestos hechos ocurrieron entre junio y agosto de 2022 en distintos ámbitos donde desarrolló su vida cotidiana la señora y el hijo. También se dijo que el ahora ex agente hizo uso de su derecho de defensa y que negó las conductas que se le atribuyeron. En el expediente también se incorporaron actuaciones judiciales.
En documentación oficial consta que el agente trabajaba en el cuidado de personas “con alto grado de vulnerabilidad y en estado crítico, como son los hogares de adultos mayores” y que demostró una “notoria indignidad moral” que amerita su expulsión.