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Una red de Salud para abordar las violencias hacia las infancias se puso en marcha en Neuquén. Advierten sobre la gravedad de las situaciones que se atienden a diario.
En Neuquén se creó una red de Salud para abordar las violencias hacia las infancias. Es que las situaciones que se presentan a diario son cada vez más preocupantes y lo que se busca es “entrenar” a los profesionales para poder detectarlas y actuar a tiempo.
El maltrato hacia las niñas y niños llega en forma cotidiana a los pasillos de los hospitales con distintas caras, pero algunas, particularmente, alarman hoy en Neuquén: el drama de bebés que “nacen adictos”, niños “gravemente impactados por el consumo de drogas por parte de sus padres” y casos de maltrato que “tienen consecuencias más graves cada vez”.
Mónica Gatti, jefa del Servicio de Atención en Maltrato y Abuso Sexual en niños y adolescentes en el Hospital Castro Rendón, y coordinadora de la Línea 102, explicó que los casos de bebés, niñas y niños, y también adolescentes que sufren maltrato en diferentes etapas de la vida encienden las alertas en el sistema sanitario.
Lo que más preocupa actualmente, “es que las situaciones” que se advierten diariamente, “son cada vez más graves”, precisó la licenciada en Servicio Social, y por eso es urgente formar cada vez más profesionales para detectar la problemática de manera temprana y acelerar la ayuda.
Por eso se creó la Red Provincial de Salud para la Prevención y el Tratamiento del Maltrato y Abuso Sexual en Infancias y Adolescencias. El objetivo es impulsar y desarrollar la formación de equipos interdisciplinarios para la prevención y el tratamiento del maltrato y abuso sexual en infancias y adolescencias en hospitales de distintas localidades de la Provincia. Replicar la experiencia que se desarrolla en el Castro Rendón.
La coordinadora de la Red resaltó que “es muy importante para la niñez de Neuquén contar con una red que propicie la atención de esta problemática en Salud. Las violencias que sufren los niños constituyen una violación a los derechos humanos y Salud tiene la posibilidad de detectar tempranamente e intervenir oportunamente”.
Se busca lograr que los profesionales de la provincia, que están en contacto con la población más vulnerable, tengan las herramientas de formación y de intervención necesaria, que le dan oportunidad a ese niño o adolescente de ser escuchado y protegido, “acción que puede implicar para un niño salvar su vida o cambiar su destino”, apuntó Gatti.
“Las problemáticas que se advierten en el día a día son diversas y lo que estamos viendo –más allá del número de casos- es que hay situaciones cada vez más graves. Nosotros tenemos un límite en la capacidad de atención, pero advertimos esto a partir de que hay adultos que se encuentran cada vez en peor condición para cuidar a niños”, indicó la licenciada en Servicio Social. Datos que alarman, más allá de las estadísticas.
“Madres y padres que consumen, familias cruzadas por el consumo de estupefacientes, y lamentablemente están aumentando los nacimientos de niños cuyas madres han usado drogas durante el embarazo”, resaltó. Bebés que llegan al mundo ya con riesgo de vida, por el consumo de todo tipo de sustancias. Las criaturas “nacen en estado muy grave, otros hay que desintoxicarlos y no solo corre riego la vida, sino el desarrollo futuro de ese niño”, dijo Gatti.
“Son familias que necesitan ser ayudadas para poder estar a cargo de esos niños. Se debe ofrecer tratamiento, si acceden, y darles la oportunidad”
Por eso, indicó la profesional, se lleva adelante un trabajo interdisciplinario y se están creando protocolos de atención.
La Red promueve la formación de los equipos de atención para que hagan la atención y detección temprana, dentro de salud. Detectar cuando llega un chico a una guardia con indicios físicos o emocionales de maltrato.
“Estamos formando gente, es importante apoyar y promover que haya equipos de detección especializados que atiendan esta problemática, y se forme gente en distintos lugares de la provincia”.
Gatti detalló que “en los casos que se sospecha maltrato, se pone en marcha un protocolo, donde se toma contacto inmediatamente con el niño, la familia, se lo pone a resguardo, muchos piden ayuda a veces en el mismo momento. Se evalúa cual es la situación de los adultos, si es necesario se hace una internación preventiva y se da intervención a la Defensoría para resguardar a ese niño o niña”.
En el hospital Castro Rendón se atiende la demanda, no sólo de las situaciones que llegan a través de llamados telefónicos al 102, sino también, casos derivados de escuelas, de las fiscalías especializadas, la Defensoría de la Niñez o de menores que asisten a la guardia del centro de salud. Las últimas estadísticas daban cuenta de la intervención en casi un millar de casos por año.