Tras el brote registrado en escuelas de la capital, recuerdan la importancia de completar el esquema de vacunación. Cuáles son las dosis, cómo reconocer la enfermedad y qué cuidados tener.
El brote de varicela registrado en dos escuelas técnicas de Neuquén volvió a poner el foco en la importancia de la vacunación y la prevención de enfermedades contagiosas. Con casos confirmados entre estudiantes de la EPET 17 y la EPET 20, conocer los síntomas, las formas de transmisión y las medidas para evitar la propagación resulta fundamental. El calendario nacional contempla dos dosis gratuitas y obligatorias contra esta enfermedad.
La varicela es una enfermedad infecciosa causada por el virus varicela-zóster, perteneciente a la familia de los herpesvirus. Se caracteriza por ser altamente contagiosa y provocar una erupción cutánea que evoluciona en distintas etapas, desde pequeñas manchas rojas hasta ampollas con líquido que generan picazón y finalmente forman costras.
Antes de la aparición del sarpullido, pueden presentarse otros síntomas, como fiebre, dolor de cabeza, cansancio, malestar general y pérdida del apetito. Las lesiones suelen aparecer en brotes durante aproximadamente cuatro días, mientras que la enfermedad completa generalmente dura entre cinco y diez días.
La intensidad de los síntomas puede variar de una persona a otra. Aunque suele asociarse con la infancia, también puede afectar a adolescentes y adultos, por lo que es importante prestar atención a las manifestaciones de la enfermedad y consultar con un profesional de la salud ante la sospecha de contagio.
La varicela se transmite con facilidad por el aire, a través de partículas que se expulsan al toser o estornudar, y también mediante el contacto directo con el líquido de las ampollas. Esta capacidad de propagación favorece la aparición de brotes en lugares donde conviven muchas personas, como las escuelas.
Una persona infectada puede transmitir el virus desde uno o dos días antes de que aparezcan las lesiones en la piel y continuar haciéndolo hasta que todas las ampollas se hayan convertido en costras. Por eso, el contagio puede producirse incluso antes de que la enfermedad sea evidente.
El período de incubación, es decir, el tiempo que transcurre entre la exposición al virus y la aparición de los síntomas, suele ser de entre 10 y 21 días. Este plazo debe tenerse en cuenta ante el contacto con una persona infectada y al evaluar posibles nuevos casos.
La vacunación es la principal herramienta para prevenir la varicela o reducir de manera importante la gravedad de la enfermedad. El calendario nacional contempla dos dosis gratuitas y obligatorias, que se aplican durante la infancia.
El esquema previsto es el siguiente:
Desde la cartera sanitaria de Neuquén señalaron que los chicos nacidos en 2021, que este año cumplen 5 años, son uno de los grupos en los que se observa un menor cumplimiento del esquema. Por eso, resulta importante que las familias revisen los carnets de vacunación y verifiquen si los niños tienen las dosis correspondientes.
Ante la falta de alguna aplicación, se recomienda consultar en un centro de salud para recibir orientación sobre cómo completar el esquema. Mantener las vacunas al día contribuye a reducir el riesgo de enfermedad y a prevenir la circulación del virus en ámbitos escolares y familiares.
El tratamiento de la varicela suele estar orientado a aliviar los síntomas. Para reducir la picazón pueden utilizarse baños de avena o lociones calmantes, de acuerdo con las recomendaciones médicas. En caso de fiebre, el profesional de la salud puede indicar medicamentos apropiados para la edad y las condiciones de cada paciente.
Es importante no administrar aspirina a niños o adolescentes con varicela, debido a su asociación con el síndrome de Reye, una complicación poco frecuente pero grave. Los medicamentos antivirales pueden estar indicados en determinados casos, como en adolescentes, adultos, embarazadas o personas con las defensas bajas, siempre bajo evaluación médica.
También se recomienda mantener las uñas cortas y limpias para evitar lesiones al rascarse y disminuir el riesgo de infecciones bacterianas en la piel. Ante síntomas compatibles con la enfermedad, se debe consultar con un profesional y seguir las indicaciones sanitarias para evitar nuevos contagios.
En particular, las personas con mayor riesgo de complicaciones deben buscar orientación médica sin demoras. La evaluación profesional permite determinar qué cuidados necesita cada paciente y si corresponde algún tratamiento específico.
Después de superar la varicela, el virus varicela-zóster no desaparece por completo del organismo: permanece latente en el sistema nervioso y puede reactivarse años más tarde.
Esa reactivación provoca el herpes zóster, conocido popularmente como culebrilla, que puede aparecer en la edad adulta. Se trata de una manifestación distinta de la infección inicial y puede causar lesiones en la piel acompañadas de dolor.
Este vínculo es otro motivo por el que resulta importante conocer la enfermedad y sus formas de prevención, además de consultar ante síntomas que puedan generar dudas.
El Ministerio de Salud de Neuquén confirmó ocho casos de varicela entre estudiantes de la EPET 17 y otros nueve en la EPET 20, según la información difundida el viernes. Las autoridades sanitarias indicaron que los alumnos afectados se encontraban en buen estado general y cumplían con el aislamiento y el tratamiento sintomático correspondiente.
Desde las áreas de Epidemiología e Inmunizaciones, en coordinación con el hospital correspondiente, se pusieron en marcha medidas de control y prevención. Entre ellas se incluyeron el seguimiento de los estudiantes afectados, la entrega de recomendaciones a las instituciones educativas y la evaluación médica de los contactos estrechos considerados de riesgo.
Como parte de las medidas adoptadas, la EPET 20 suspendió las clases durante el viernes para realizar tareas de limpieza y aprovechar el fin de semana para preparar el regreso a las actividades. En la EPET 17, en tanto, se suspendieron las actividades en la división afectada.
El Ministerio de Salud informó que continuaría monitoreando ambas comunidades escolares. En ese contexto, revisar los carnets de vacunación y completar las dosis previstas en el calendario son medidas importantes para la prevención, junto con el seguimiento de las recomendaciones de las autoridades sanitarias.