Una cuenta en Instagram y WhatsApp difundió contenido agresivo contra alumnos y luego pasó a amenazar con un tiroteo en la EPET 11. La investigación arrancó en abril por denuncias de padres y terminó con una joven de 20 años imputada.
Tras meses de trabajo silencioso, la Fiscalía de Zapala y la Brigada de Investigaciones de la Policía del Neuquén lograron dar un cierre clave a la causa por amenazas públicas de tiroteo contra la EPET 11 y hostigamiento a alumnos. Este sábado se realizó un allanamiento en la ciudad que permitió secuestrar dispositivos electrónicos e imputar a una joven de alrededor de 20 años como presunta autora material de las intimidaciones.
La fiscal del caso, Laura Pizzipaulo, encabezó la investigación junto al Ministerio Público Fiscal de Zapala. El oficio de allanamiento fue firmado en conjunto con la fiscal de Cutral Co, Laura Barbé.
La investigación se inició en abril luego de una seguidilla de denuncias de padres por la existencia de una página en Instagram llamada lamzapala. El perfil publicaba injurias y calumnias contra adolescentes y menores de edad de la ciudad.
“Esa página fue tomando cierto color hasta que comenzó a hacer publicaciones sobre los tiroteos en Zapala”, explicaron fuentes del caso. A partir de ahí, la Brigada de Investigaciones comenzó a realizar pericias informáticas, rastreo de IP y recolección de información para dar con el administrador del perfil.
Lo que comenzó como delitos de instancia privada –injurias y calumnias– escaló cuando las publicaciones sumaron amenazas e intimidación pública. “Había adolescentes que también publicaban cosas y las personas que administraban el sitio empezaron a publicar amenazas. Ahí consecuentemente empezaron las amenazas de los tiroteos”, detallaron.
Ante la gravedad de los hechos y el contexto nacional de amenazas que sacudieron a colegios secundarios en los últimos meses, la Fiscalía decidió tomar intervención directa para identificar a los responsables.
El trabajo conjunto entre la Brigada de Investigaciones (a cargo del subcomisario César Guerrero) y la Fiscalía zapalina permitió identificar a la presunta autora. Este sábado se concretó el allanamiento en Zapala, donde se secuestraron cuatro teléfonos celulares, una computadora y otros elementos de interés para la causa.
La joven de 20 años fue trasladada a la comisaría para su notificación de imputación y quedó supeditada a la causa judicial. Según se informó, los delitos que se le imputan son amenazas agravadas e intimidación pública.
Cabe resaltar el trabajo del Ministerio Público Fiscal en el seguimiento constante de la causa, impulsada por las denuncias de los padres de los alumnos afectados.
“Venían recibiendo denuncias constantemente. A partir de un cúmulo de denuncias, la página comenzó a tener tanta publicidad que llegó a un punto crítico”, señalaron las fuentes judiciales consultadas.
La intervención permitió cortar con las intimidaciones que generaron alarma en la comunidad educativa de la EPET 11 y sus familias.
La causa sigue su curso judicial, mientras los dispositivos secuestrados serán peritados para profundizar la investigación y determinar si hubo más personas involucradas en la administración del perfil.
La cuenta en Instagram y WhatsApp difundía contenido agresivo contra adolescentes de Zapala y derivó en amenazas de tiroteo contra la EPET 11. El rastro digital permitió identificar a una joven de 20 años.
Lo que empezó como una cuenta en redes dedicada a escraches y burlas contra alumnas y alumnos de Zapala terminó derivando en amenazas de extrema gravedad contra la comunidad educativa de la EPET 11. La investigación judicial logró reconstruir cómo funcionaba el mecanismo de hostigamiento y cómo se llegó a identificar a la responsable.
Según pudo saber LM Neuquén, el perfil lamzapala en Instagram se usaba de forma reiterada para publicar mensajes ofensivos, difamatorios y de contenido sexualmente degradante contra niñas y mujeres de la localidad. El mismo nombre aparecía asociado a una página en Facebook y a un canal de WhatsApp.
Ese canal funcionaba bajo un formato de difusión unidireccional: solo el administrador podía publicar y el resto de los usuarios veía el contenido. Para mediados de abril, ese espacio ya contaba con más de 300 seguidores.
El 17 de abril comenzaron a circular en ese canal y en redes mensajes que escalaron la violencia. Allí se hacían referencias concretas a un posible tiroteo en la EPET 11 previsto para el 20 de abril, mencionando a destinatarios específicos. El contenido generó pánico entre estudiantes, familias y el personal de la escuela.
Al día siguiente, un adolescente se presentó a denunciar que era víctima de intimidación pública y amenazas de muerte a través del mismo canal. En la publicación, el administrador difundió tres imágenes de lo que parecía ser un arma de fuego calibre 9mm. Más allá de si se trataba de una réplica o un arma real, las fotos fueron utilizadas para amedrentar. El mensaje que las acompañaba ratificaba la amenaza de ataque para el lunes 20 de abril e instaba a los alumnos a no faltar a clases.
Frente a la gravedad de los hechos, el Ministerio Público Fiscal de Zapala, bajo la dirección de la fiscal Laura Pizzipaulo, ordenó a la División Investigaciones de la Policía del Neuquén que iniciara las tareas para identificar a los responsables a través de personal especializado en ciberdelitos y análisis informático.
El trabajo incluyó pericias informáticas, análisis de IP y seguimiento del rastro digital dejado por las publicaciones. Ese cruce de datos permitió establecer que detrás del perfil estaba una joven de alrededor de 20 años, oriunda de Zapala.
Con esa información, este sábado se concretó un allanamiento en la ciudad. Se secuestraron cuatro teléfonos celulares, una computadora y otros elementos que ahora serán analizados. La mujer fue notificada de su imputación por los delitos de amenazas agravadas e intimidación pública y quedó a disposición de la justicia.
Por su parte, el jefe de la Brigada de Investigaciones de Zapala, subcomisario César Guerrero, remarcó el trabajo especializado que hay detrás de este tipo de causas: “Queremos dejar en claro que la Policía del Neuquén cuenta con personal altamente capacitado en ciberdelitos, y por eso se logran estos resultados. Hay imágenes que se viralizaron en su momento y sirven para reflejar que esto no es una broma. Detrás de una publicación en redes hay consecuencias reales y se trata judicialmente como un delito ”, explicó con firmeza.
Asimismo, Guerrero remarcó que la intervención temprana de la Fiscalía ante las denuncias de los padres fue clave para frenar la escalada de violencia y evitar hechos de mayor gravedad en la comunidad educativa.