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La compra de una chacra en Vista Alegre, por parte de una cooperativa campesina ligada a Juan Grabois, reactivó la alerta entre los productores sobre otros desarrollos inmobiliarios y loteos que están frenados, pero que pertenecen a privados en esa localidad y en Centenario. La finca en cuestión está ubicada en la calle 15, en el portal de entrada de la provincia de Neuquén por la zona Norte.
El tema despertó polémica entre los productores y grupos que defienden la tierra productiva, debido a lo intempestivo de la compra de la chacra en el marco del proyecto ARCA (Acción para el Repoblamiento Comunitario de la Argentina).
El programa recibe un financiamiento de Nación, a través de organizaciones sociales, y el pasado 2 de diciembre de 2022, la cooperativa campesina de Taquimilan, para montar loteos con servicios, como en otras partes del país. Son lotes de unos 450 metros cuadrados, para alrededor de 250 familias en 20 hectáreas.
La chacra fue comprada al empresario Pedro Nardanone, dueño del ex boliche Las Palmas por $292 millones, con una escritura perfecta que tiene la cooperativa campesina para desarrollar ese loteo con servicios.
El proyecto despertó el rechazo del intendente local, Daniel Ridao, quien no convalidó el desarrollo al argumentar que en su gestión de gobierno sólo se regularizaron loteos irregulares, pero que no se impulsaron nuevos desarrollos. Productores Agremiados de Centenario y Vista Alegre (PACVA) están en alerta, la agrupación Mujeres que Aman las Chacras y Tierra Viva.
La Municipalidad tuvo dos objeciones al proyecto: el primero es que la chacra a lotear está dentro de la traza productiva, más allá de que haya urbanizaciones irregulares en los alrededores; y la otra es contra Nación, por el hecho de haber traspasado la autoridad de la comuna para desarrollar un loteo social, sin tener en cuenta el impacto.
Vista Alegre es uno de los últimos bastiones a conquistar por el mercado inmobiliario, y la tensión que tiene con Vaca Muerta, por la llegada de personas de todas las provincias, empuja la demanda habitacional. Pero el poblado aún no tiene un plan urbanístico y cada chacra comprada con fines de loteo, amenaza al paño productivo que está en crisis.
Actualmente Vista Alegre es una ciudad rural mega dispersa que no tiene tierras fiscales para desarrollarse, y la mira siempre fueron las chacras, más allá de las restricciones para urbanizarlas, establecidas en la ordenanza 700.
La presión inmobiliaria es difícil de soportar teniendo chacras “en blanco”, pero la compra de la finca de 20 hectáreas la calle 15, a manos de una cooperativa ligada a organizaciones sociales, puso el tema otra vez en discusión.
“Al inicio de la gestión recibimos muchos pedidos para fraccionar chacras, pero no se le han dado curso a loteos nuevos, siempre fue extraoficial y nunca presentaron las propuestas porque esta gestión no autorizó nuevos loteos, sino que regularizó situaciones que heredadas”, indicó a LMNeuquén Gonzalo Hernández, presidente del Concejo Deliberante de Vista Alegre.
En la ciudad, hay loteos regularizados que venían de la gestión del ex intendente Gabino Jofré, de 2015 a 2019 e incluso de períodos anteriores, y de más de 18 años de informalidad.
Uno de ellos es Fincas I, del Grupo Fincas (Lacava-Renda) que es una suerte de ampliación del casco urbano de Vista Alegre Sur, con otros dos desarrollos en Fincas II y II, en la Ruta 7 y calle 14, camino a Vaca Muerta. Estos lotes han sido los que más factibilidad de servicios y tramas urbanas han tenido para no quebrar la zona productiva.
También se regularizó Altos del Valle, en el acceso a la ciudad y una chacra perteneciente a la familia Ferracioli y una urbanización de la familia García en la zona Norte, que tiene casi 20 años de irregularidades, frente a la Comisaría 49.
Otro loteo aprobado es Los Pinos II, que también está dentro de la trama urbana en la zona Sur de Vista Alegre, con un desarrollo de más de 200 terrenos por parte de Athens SRL.
La ciudad también se ha urbanizado a la vera de la Ruta 7, con chacras que montaron condominios. Uno de ellos es familiar, en la calle 11 con una chacra con varias casas. También están las urbanizaciones La Quinta I y II, que están completamente irregulares desde hace años.
La situación de las tomas, aún siguen siendo un misterio de cómo se van a regularizar. Es el caso del barrio Costa de Reyes, que es uno de los más viejos del poblado, donde las casas no tienen mensuras y escrituras, debido al conflicto con la zona inundable donde tiene que intervenir la subsecretaría de Recursos Hídricos de la provincia.
También hay tomas en la costa del dique Ballester, en el sector denominado “caño amarillo”, pegado al río Neuquén a una defensa por tierra inundable que construyó la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) en 2005.
Además, existen situaciones complejas, como la toma en una lonja de casi un kilómetro entre la calle 14 y 15, frente a la chacra de la familia Schmidt. Es un sector donde se avanzó de manera en el borde de la finca, con casas que hoy tienen servicios.
La ciudad cada vez tiene más desmontes de chacras tradicionales, y una de las últimas es la Guernika, de unas 30 hectáreas colindante al casco urbano. Sin incentivos ni rentabilidad y con la sombra pesada de Vaca Muerta, los productores han tirado la toalla.
Desde hace 14 años a la actualidad, la situación de la producción es muy compleja en Vista Alegre. Se perdieron 50 hectáreas productivas, de acuerdo a los reportes del Senasa, aunque hay indicios que son muchas más contabilizadas.
En 2009, la ciudad aún conservaba buena parte de sus cultivos, pese a la crisis estructural de la fruticultura, y en la antesala de los años de Vaca Muerta.
En ese momento había 633 hectáreas en producción, de las cuales 583 estaban bajo cultivo de peras y manzanas, y otras 55 con carozo. Pero la influencia años tras años de las urbanizaciones y la necesidad de que la nueva generación de vecinos se hicieran la casa, alentó a la informalidad en los loteos.
De acuerdo a la misma fuente, en 2022 había registradas 583 hectáreas bajo cultivo, de las cuales 415 son de pepita y 169 de carozo.
La realidad de la lenta urbanización sobre la zona rural de esa localidad no es comparable con la de Centenario, donde el avance en la zona productiva ha sido mucho mayor.
Respecto a ese tema, Federico Rozza, integrante de Tierra Viva y de PACVA sostuvo que hay preocupación debido a la amenaza de que desaparezca la zona productiva centenariense.
“Fuimos al Concejo Deliberante para tratar de hablar con alguno de los concejales habíamos tenido una reunión ya media pactada con Cristian Pieroni, para exponer y para charlar un poquito respecto del proyecto de loteo de la chacra 138 que es una chacra que está atrás del barrio Los Olivos y está lindante con otras chacras que existen en producción”, dijo el productor.