El temporal que azota la Región Alto Neuquén elevó la turbiedad de los ríos a niveles imposibles de tratar, y dañó los canales de acceso de agua en Chos Malal.
El fenómeno meteorológico registrado durante el fin de semana en el norte neuquino dejó consecuencias directas en la prestación de servicios esenciales. Las intensas precipitaciones y el deshielo desataron una crecida en las cuencas que elevó los niveles de turbidez del agua a valores imposibles de tratar mediante los procesos habituales de potabilización.
Esta situación afectó de manera crítica la captación en el río Neuquén, a la altura de Andacollo, y en el río Curi Leuvú, en Chos Malal, principales fuentes de abastecimiento de ambas localidades por lo que esas ciudades quedaron sin agua potble.
Frente a este fenómeno climático, personal técnico-operativo del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), en coordinación con los gobiernos locales, desplegó un operativo de emergencia para contener los efectos de la contingencia y recuperar la producción a la mayor brevedad posible, condicionado por la evolución del clima en la cordillera.
En Chos Malal, el panorama es complejo. El avance de la corriente y la acumulación de barro y ramas causaron severos daños en la infraestructura operativa, afectando los canales Sur y Norte que conducen el agua desde el río Curi Leuvú hacia las plantas de tratamiento. Equipos municipales y del EPAS llevan adelante tareas intensivas de limpieza y reconstrucción sobre los márgenes del curso de agua para restablecer el canal de ingreso.
En paralelo, las autoridades evalúan la colocación de una bomba de emergencia sobre el río Neuquén como alternativa técnica para recuperar de forma parcial el volumen de producción y brindar suministro a la población en franjas horarias programadas.
Por el momento, la distribución en la ciudad se encuentra limitada en su totalidad, ya que los niveles de las cisternas de almacenamiento cayeron a mínimos históricos y resulta imposible sostener la red con los caudales actuales.
Según explicaron en un comunicado de prensa, se prevé que, hacia la tarde de este lunes, tras concluir las labores de reparación y si disminuye la cantidad de sedimentos en suspensión, pueda iniciarse una restitución paulatina del servicio.
Por su parte, en Andacollo las dificultades con el suministro del agua comenzaron durante la tarde del domingo. La gran cantidad de sedimentos y material de arrastre transportados por el río se depositó en el remanso de la zona de captación de Huaraco, obstruyendo los sistemas de bombeo.
Cuadrillas operativas del EPAS ejecutaron maniobras de desobstrucción y saneamiento en el sector, lo que permitió poner nuevamente en funcionamiento una de las bombas principales. Sumado al aporte continuo de los pozos filtrantes de la zona, las autoridades del organismo provincial esperan realizar entregas controladas de agua a la comunidad a lo largo de la jornada.
Desde el organismo provincial remarcaron que el monitoreo de los ríos es permanente y solicitaron a los vecinos de la región extremar el cuidado del agua almacenada en sus tanques domiciliarios, reservándola exclusivamente para consumo e higiene básica, hasta tanto se normalice la red y se pueda brindar nuevamente un normal suministro del agua.