Un verdadero susto se llevó el propietario de una vivienda de una chacra de Centenario al acercarse las llamas hasta unos 50 metros de su vivienda, con un ingreso angosto para las dotaciones de bomberos voluntarios y el viento de casi 30 kilómetros por hora.
Desde el Cuartel de Bomberos Voluntarios indicaron que hacía tiempo no tenían un incendio como el de esta martes por la tarde, que demandó más de cinco horas de arduo trabajo, tres dotaciones y la asistencia hídrica del municipio local y de Defensa Civil.
“Hacia rato que no teníamos incendio de estas características, tan complicado y de mucha superficie afectada. Esto producto de muchas chacras abandonadas, que están al lado de chacras productivas, y el problema es cuando se prenden las alamedas”, sostuvo el jefe de Bomberos de Centenario, Patricio Álvarez, a LMNeuquén.
Fueron convocados a una chacra con caballeriza, a cuatro kilómetros del ex peaje en dirección a Centenario, para sofocar al incendio a las 14:15 y tuvieron que combatir contra el viento y las llamas hasta las 19 horas para poder extinguirlo.
Álvarez contó que se quemaron en línea recta unos 500 metros de alameda por unos 180 metros de ancho de pastos naturales, frutales abandonados y un bosque de olivillos.
Dijo que el fuego quedó a 50 metros de la vivienda cuando lo lograron controlar. “La gente estaba muy asustada porque no lo podía controlar. Intentó controlar con una manguera de media y unos valdes, pero era imposible. Lo complicado es que el viento sople al revés, te sople de frente y te venga el humo. Había llamas de unos siete metros en la alameda”, describió.
Señaló que se debe tener en cuenta que mantener desmalezada una chacra lindante es una cuestión de seguridad, como así también mantener despejados los accesos. Dijo que, a veces no se tiene en cuenta que el ancho de las dotaciones no es el mismo que el de un auto o un tractor.
“El lunes prácticamente metimos una rueda en un canal porque no entrabamos. Mas allá de que los riesgos son sobre la propiedad y no sobre las personas en estos tipos de incendios, el tema es llegar a los lugares, no los mantienen y tienen la casa en el fondo”, agregó.
El problema es que, en el afán por llegar hasta el foco de incendio, rompen espejos, cubiertas, antenas, denominación, rayas el camión porque hay que llegar por el riesgo que significa. Pero reemplazar un espejo cuesta 50 mil pesos y una cubierta de camión unos 400 mil pesos, ejemplificó.
“Es una chacra que tiene una vivienda y unas caballerizas donde cuidan caballos. Es un campo abierto y en la chacra vecina había un bosque de olivillos y de plantas de frutales abandonadas. Estaba tupido sin mantenimiento. Nadie sabe cómo se incendió, como siempre”, añadió.
Por eso es que solicitó a los vecinos de las chacras que mantengas los accesos despejados, tengan en cuenta la altura y el ancho de las entradas para, en caso de urgencia, facilitar la labor.