La Municipalidad de Villa Pehuenia - Moquehue destacó la ocupación plena de la villa turística a partir de un evento ya consolidado en el calendario de otoño.
Este domingo fue una jornada de lluvia persistente en Villa Pehuenia. Bajo un cielo blanquecino que contrastaba contra el verde profundo de las araucarias, se encendieron los últimos fogones de la vigésima edición de la Fiesta Nacional del Chef Patagónico, un evento que cerró con asistencia récord y ocupación plena en la localidad.
Desde la Municipalidad de Villa Pehuenia - Moquehue ya esperaban una participación del público mayor a la de las ediciones anteriores. Sin embargo, la concurrencia masiva los sorprendió. Se estima que más de 5500 personas transitaron cada día entre los stands gastronómicos, la feria artesanal, el auditorio con clases magistrales, la globa de vinos patagónicos y la terraza panorámica que congregaba los fogones con chivos al asador, humeantes cazuelas de ciervo y truchas ahumadas.
El evento, que comenzó hace dos décadas como un encuentro de amigos cocineros en una villa tranquila de la cordillera de Neuquén, se transformó en una fiesta nacional y una cita obligada en el calendario turístico del otoño. Por su jerarquía, también selló el posicionamiento de Villa Pehuenia como la capital gastronómica de la provincia, y hoy son muchos los que visitan este destino para probar los sabores que mezclan innovación culinaria con ingredientes autóctonos.
Arturo de Gregorio, intendente de Villa Pehuenia - Moquehue, aseguró que el objetivo del evento es extender la temporada turística más allá del verano y el invierno. Este fin de semana largo, la ocupación de las plazas hoteleras fue total. "Tuvimos plena ocupación así que estamos muy contentos con el resultado, y ya este lunes nos ponemos a trabajar para la temporada de invierno y la edición del año que viene", dijo en una entrevista con LM Neuquén.
La Fiesta Nacional del Chef Patagónico es cada vez más grande. Pero los cocineros, verdaderos protagonistas de la actividad, la siguen viviendo como una reunión de amigos. Y ahí, cuando combaten las temperaturas bajo cero o la lluvia cordillerana en la terraza, cuando el humo de los fogones les pica en los ojos, cuando dictan clases magistrales a un ritmo frenético ante un auditorio desbordado, ahí aparece la camaradería de siempre.
"A veces los cocineros no tenemos tiempo de compartir, pero en esta fiesta nos reencontramos todos los años los cocineros patagónicos, los cocineros que vienen de otras regiones, de Mendoza, de Buenos Aires como yo, es una gran oportunidad de interrelacionarnos, de aprender, de ver qué está cocinando cada uno, así que es maravilloso", aseguró Dolli Irigoyen, la reconocida chef que es madrina de esta fiesta nacional y que lleva la bandera de Villa Pehuenia a cada punto del mapa que visita.
En total, más de 25 cocineros ofrecieron clases magistrales de cocina para representar los sabores de sus provincias de origen. El viernes estuvo dedicado a las provincias patagónicas y a la gastronomía chilena, mientras que los chefs de otras provincias argentinas se presentaron el sábado. A ellos se sumaron los estudiantes de gastronomía, que representan una segunda generación que ya asume roles protagónicos en la Fiesta.
En la terraza, el stand de la Municipalidad de Villa Pehuenia - Moquehue y el de la Ruta de la Gastronomía Neuquina también despliegan la camaradería de los cocineros. Con 14 estacas de chivos asándose a fuego lento bajo un tinglado que protege las carnes de la lluvia y un disco donde la carne de ciervo crepita y exhuda un aroma de comida montañesa, los referentes de distintas regiones de Neuquén despliegan sus saberes y también su amor por los ingredientes de la zona.
El sábado, y después de una jornada de gran convocatoria en el Salón de Actividad Física de Villa Pehuenia que funciona como predio ferial, se confirmó la ocupación plena de los alojamientos de la localidad. Eugenia Napolitano, secretaria de Turismo de la Municipalidad de Villa Pehuenia - Moquehue, aseguró a LM Neuquén que muchos visitantes se alojaron incluso en localidades aledañas.
También los vecinos de Zapala, Las Lajas o Aluminé aprovecharon el feriado del primero de mayo o el fin de semana para hacer una visita y degustar algunos de los platos que se ofrecían en los más de cincuenta stands gastronómicos dispuestos para la ocasión.
El pastel de trucha, la porción de chivo al asador o el goulash de ciervo fueron algunas de las opciones más elegidas. Se sumaron platos más clásicos como las empanadas de cordero y las pastas de hongos, y opciones creativas como arancini de cordero, sushi de trucha o brusquetas con sabores patagónicos.
Los valores de las porciones, que rondaban los 15 mil pesos, permitían degustar más de una opción o incluso tentarse con un postre dulce, helados de la zona, cerveza artesanal o licuados de frutos rojos y piñones.
El paseo artesanal también permitía llevarse algunos sabores patagónicos a casa: alfajores de piñones, miel, quesos ahumados, mermeladas, chacinados y chocolates cordilleranos formaban parte de una propuesta gastronómica con identidad propia.
Por segundo año consecutivo, NeuquénTur renovó su propuesta de maridaje en la Fiesta Nacional del Chef Patagónico. Esta vez, un total de 15 bodegas neuquinas se integraron a la globa Patagonia de Vinos, que permitía al público comprar una copa y acceder a la degustación de cuatro cepas o etiquetas a elección.
Mientras que las bodegas incipientes o boutique eran las más elegidas para saborear, los establecimientos de mayor prestigio recibían pedidos del público para llevarse botellas o incluso cajas enteras.
"La mayoría de los que vienen a la degustación nos dice que ya conocen la bodega. Algunos usan la copa para tomar un vino que ya les gusta y muchos directamente se compran una botella", explicaron desde Bodega Familia Schroeder.
Sorprendidos por la buena convocatoria del festival, la globa ya había agotado su stock de más de 500 copas el sábado por la tarde, y tuvo que renovar las existencias para poder ofrecer más degustaciones al público.
Para Gustavo Fernández Capiet, presidente de NeuquénTur, la globa pretende generar un maridaje entre vinos y gastronomía patagónica, y fomentar una ruta del vino que está en consolidación en la provincia.
El funcionario destacó la importancia que tiene hoy el turismo enológico. "La gente ya busca algo más que hacer turismo contemplativo y apuntan al turismo de experiencias", dijo y recordó los buenos resultados que tuvieron con la Vendimia Neuquina, una propuesta conjunta entre las bodegas y el gobierno provincial para celebrar la cosecha de la uva.
Pese a que la lluvia de la mañana convenció a muchos visitantes a regresar temprano a sus ciudades de origen, los que se quedaron para vivir la tercera y última jornada de la Fiesta Nacional del Chef Patagónico compartieron un momento de festejo con los organizadores y la población de Villa Pehuenia, que viva cada edición del evento como una fiesta comunitaria.
El almuerzo incluyó una cazuela de mar y río, chivos asados, trucha ahumada y estofado de ciervo, además de las propuestas de los stands y los foodtrucks, y dio paso a la decoración compartida y el corte de una torta especial, en homenaje a los veinte años de historia del festival.
Hacia las tres de la tarde llegó el momento del sorteo de un Toyota Yaris 0KM que se sorteó junto al Instituto de Juegos de Azar de Neuquén (IJAN) para financiar los costos de la Fiesta. En total, durante el evento se vendieron más de 3 mil rifas, que se ofrecían a 40 mil pesos. La ganadora fue Melina Bellado, una odontóloga y vecina de Villa Pehuenia.
El evento cerró con la declaración del Concejo Deliberante de Villa Pehuenia-Moquehue a Dolli Irigoyen y Sebastián Mazzuchelli, organizador del evento, como vecinos destacados de la localidad, en honor a los veinte años de trayectoria de esta fiesta de la gastronomía neuquina.