El cuerpo del joven apareció en la Isla Jordán de Cipolletti. La Justicia de Río Negro confirmó su identidad mediante el análisis de huellas.
La Justicia de Río Negro confirmó la identidad del cuerpo descubierto en cercanías del Río Neuquén, a orillas del Río Negro, en la Isla Jordán de Cipolletti. El cadáver había aparecido a la altura de la Península Hiroki, del lado rionegrino de cauce. La principal hipótesis de investigación apuntaba a que el cuerpo pertenecía a un hombre que había sido visto por última vez el pasado 20 de mayo, tras ser sorprendido presuntamente robando.
Según trascendidos, el hombre se había arrojado al río Neuquén para escapar luego de ser increpado intentando robar elementos del interior de una camioneta, en inmediaciones del mirador del Este, en la capital neuquina. El propietario del vehículo lo sorprendió infraganti y el sospechoso se tiró al río para evitar ser detenido.
El Ministerio Público Fiscal de Neuquén confirmó que la investigación quedó bajo la esfera de la Justicia de Río Negro, debido a que el cuerpo fue encontrado sobre el margen rionegrino del río Neuquén.
Fuentes judiciales confirmaron a LM Neuquén que el cuerpo pertenece a Héctor Luis Llamani, de 32 años. De esta manera, la Justicia rionegrina ratificó que el cadáver pertenece al hombre que había sido visto por última vez el pasado 20 de mayo. El cuerpo apareció a solo metros de sector en el que Llamani había ingresado al agua, lo que reforzó la hipótesis del desenlace fatal.
A partir del hallazgo del cuerpo, el pasado viernes 12 de junio, se llevó adelante un operativo en conjunto con agentes de la Policía de Río Negro y Neuquén. Si bien en un principio tuvo intervención la Fiscalía de la Provincia de Neuquén, la aparición de cuerpo en la jurisdicción de Río Negro motivó la intervención de la Justicia rionegrina.
En ese sentido, fuente judiciales confirmaron que los restos fueron trasladados a la morgue judicial de General Roca y el autopsia para determinar las causas de muerte se iba a realizar ayer martes, pero la permanencia del cadáver en el agua durante varios días, provocó un avanzado estado de deterioro de los tejidos.
El hombre oriundo de Salta, estaba radicado desde hacía unos años en la capital neuquina y era vecino de barrio Provincias Unidas.
Según se había informado previamente, el sospechoso fue descubierto por el propietario de un vehículo en inmediaciones del Parque del Este. Al advertir la presencia del dueño, escapó y decidió lanzarse al río con la intención de evitar ser detenido. Posteriormente, el cuerpo de Llamani apareció a solo metros del lugar donde se arrojó al cauce del río, lo que confirmó el trágico desenlace.
Por esta razón, las autoridades resolvieron postergar el procedimiento por unas horas, a la espera de que las condiciones resulten más favorables para la realización de la autopsia. Sin embargo, las condiciones críticas del cadáver no permitieron practicar una autopsia.
Ante la complejidad de la autopsia, las autoridades judiciales llevaron adelante un procedimiento de identificación dactiloscópica, que consiste en el cotejo de las huellas digitales del cuerpo con los registros existentes en las bases de datos oficiales.