Las autoridades emitieron un pedido de ubicación para un menor de edad que poseen domicilio en la capital.
La Policía de la provincia de Neuquén mantiene activo un pedido de ubicación para dar con el paradero de un adolescente con domicilio en la ciudad capital.
Las autoridades comunicaron una Alerta Nati por la búsqueda de Thiago Aaron Sáez, un joven de 17 años, cuya denuncia por desaparición fue radicada en la Comisaría 17 del barrio La Sirena de esta ciudad.
En la descripción de las características físicas, explican que el menor de edad tiene contextura física delgada y una altura de 1,82 metros. Además, es de tez blanca, ojos marrones, cabello corto y negro.
Al momento de su desaparición, vestía pantalón negro, buzo negro con blanco y zapatillas negras.
La Policía solicita que, ante cualquier información, la población se comunique con la Unidad Fiscal de Homicidios o con la Comisaría 17 al teléfono (299) 4430098.
En la provincia de Neuquén, tras la desaparición de Natalia Ciccioli, el 16 de enero de 1994, se creó Alerta NATI, una ley que demoró varios años en promulgarse. La niña tenía 12 años y salió de su casa para pasear por el centro de la ciudad de San Martín de los Andes y nunca más se supo nada de ella.
Por esos años, para radicar una denuncia de desaparición de persona había que aguardar 48 horas, pero el caso de Nati impactó tanto en la comunidad cordillerana que se organizaron en grupos para buscarla. Ante ese fenómeno social, la Policía se vio obligada a moverse.
Se trata de una norma que legisla sobre los procedimientos a seguir ante la desaparición de niñas, niños y adolescentes de menos de 18 años. La ley 2705 fue promulgada el 30 de junio del 2010. El alerta incluye información sobre la víctima y la forma en que la ciudadanía debe comunicarse con las autoridades para proveer información para esclarecer el caso.
Según reza la Ley, la autoridad de aplicación es la Policía del Neuquén, que una vez que surge el aviso da la alerta a todos los medios de comunicación y viraliza por redes la búsqueda. Además, tiene que difundirse en forma urgente y frecuente y debe tener como criterio básico que la víctima sea menor de 18 años; que esté en peligro de daño corporal o muerte; y que la información disponible sea lo suficientemente útil como para propiciar la activación del alerta.