Decenas de neuquinos se reúnen a practicar el idioma en un after office que se organiza una vez al mes. Cómo surgió el proyecto que genera oportunidades para crecer.
El sol de la primevara baja más lento y la luz del día persiste en Neuquén capital. Son las siete de la tarde y el cielo sigue azul cuando los primeros asistentes se acercan a un boliche conocido del centro para vivir una experiencia distinta a todas. Este jueves, el espacio alberga un encuentro de Comahue Speak and Connect, el club de conversación en inglés que lleva a decenas de neuquinos a practicar el idioma mientras hacen amigos o tejen lazos clave para su futuro profesional.
Aunque el club es cada vez más grande y las propuestas repiten una masiva convocatoria cada mes, los orígenes de Comahue Speak and Connect fueron más sencillos.
La idea comenzó en Neuquén capital, a partir de encuentros informales entre Matías Oseroff, algunos de sus amigos y viajeros que pasaban por la región. Con los años, el club creció a paso lento, con invitaciones de boca en boca que dieron lugar a las publicaciones en LinkedIn y culminaron con una presencia más activa en Instagram.
"Cuando volví a Neuquén después de haber estudiado en Buenos Aires, me costaba encontrar un espacio para socializar y así fui armando los primeros grupos", dijo Matías a LM Neuquén sobre los intentos previos a esa convocatoria que sirvió como puntapié para el club actual.
En 2019 se formó el primer grupo, que se reunía en plazas o heladerías a conversar en inglés para compartir sus anécdotas de viajes y no perder su fluidez en el idioma. Al principio, las convocatorias eran intermitentes y hasta los mozos que los atendían se sorprendían al escucharlos hablando en otra lengua, pero el proyecto fue madurando con el tiempo. Su crecimiento orgánico le permitió crear una gran comunidad de estudiantes y profesionales que usan el inglés como un puente para enraizarse en la ciudad o abrirse camino en su trayectoria laboral.
Con el paso de los años, el espacio mutó para tener un perfil más profesional. Pasó de las heladerías y los picnics a los encuentros de networking, las mesas debate, exposiciones breves en formato TEDx, noches de juegos de mesa y, ahora, los after office, que congregan a decenas de personas que quieren usar el inglés en situaciones reales y así conocerse y generar vínculos.
"Siempre repito que este club no es una clase de inglés sino un espacio de encuentro donde el idioma es la excusa para conocernos", señaló Matías sobre la propuesta, que este jueves congregó a decenas de entusiastas en Mood, el boliche de Ministro González casi Avenida Argentina.
Aunque el club fue mudándose por la ciudad en busca de espacios más grandes, la premisa siempre se sostiene: "Ni bien entran al lugar todas las conversaciones son en inglés, los recibimos en ese idioma y se habla durante toda la noche", aclaró.
Así como lo indica su nombre, Comahue invita a todos con la excusa de hablar y conectar. El objetivo principal es ofrecer un espacio seguro para practicar el inglés en situaciones reales sin sentirse juzgados y así sostener la fluidez cuando no abundan las oportunidades de viajar o conocer personas que no hablen español. La lengua es también el vehículo para forjar conexiones: los que recién llegan a Neuquén buscan hacerse amigos, y otros aprovechan las charlas para conocer a potenciales socios o clientes, ganar una oportunidad laboral o aliarse en emprendimientos o proyectos solidarios.
"Tenemos muchas historias de personas que se conocieron y se han hecho amigos, consiguieron un trabajo o lanzaron algún proyectos juntos", agregó Matías sobre el impacto del club en su objetivo principal: crear nuevos vínculos.
En las primeras etapas, Matías tenía un rol más activo guiando los encuentros y proponiendo consignas. Con el crecimiento de la comunidad, el formato fue cambiando hacia encuentros más relajados, orientados principalmente a que las personas se conozcan, conversen y hagan comunidad. Por eso, hoy su función es la de facilitar, conectar y proponer algunas dinámicas para que la conversación fluya de manera natural.
"Uno de mis mayores orgullos es mirar alrededor durante un encuentro y ver a la gente conversando entre sí, sin estar pendiente del celular. Creo que todos necesitamos dejar un poco de lado las pantallas, interesarnos en el otro y volver a conectarnos cara a cara", señaló.
Pese a que el club exige un nivel avanzado de inglés para que todos los asistentes puedan sostener una conversación fluida, no todos los asistentes tienen estudios formales en el idioma.
Así, en cada encuentro se cruzan traductores y profesores con diploma, nómades digitales que pasaron años en otros países, profesionales de empresas petroleras que quieren ser capaces de conversar con sus pares en Houston y hasta extranjeros que eligieron Neuquén como una ciudad para vivir. En ese abanico se incluyen también estudiantes y profesionales de todos los rubros, desde contadores e ingenieros hasta peluqueros y Youtubers.
"Para nosotros es un orgullo que profesores de inglés y traductores también elijan participar de los encuentros. Son personas que aportan muchísimo valor a la comunidad y que cumplen un rol fundamental en el desarrollo del idioma en la región", destacó Matías. La participación de extranjeros también amplía la pluralidad de experiencias, acentos y miradas dentro de la comunidad.
La diversidad de edad, género y profesión cimenta la riqueza del espacio, que difunde sus convocatorias en su perfil oficial de Instagram. Entre sus últimas propuestas se incluyen los After Office en Mood, donde los asistentes pueden encontrarse en un ambiente más distendido. Con el pago de la entrada, acceden también a una bebida de cortesía y pueden ser parte de algunas de las dinámicas o sorteos que organizan en el club.
"Yo no soy profesor de inglés, mi actividad profesional está en otro ámbito. Mi rol acá es más el de facilitador y conector: trato de generar las condiciones para que la gente se conozca, que nadie quede afuera y que las conversaciones fluyan", explicó Matías. "Esto empezó casi como un hobby y con el tiempo fue tomando vida propia", dijo y agregó que también se formaron pequeños grupos satélite que practican portugués o alemán.
En las últimas ediciones, más de 70 personas se anotaron para participar en cada reunión. Comahue Speak and Connect busca complementar, y no reemplazar, el trabajo de profesores, institutos y espacios formales de aprendizaje. La propuesta es ofrecer un contexto real donde las personas puedan poner en práctica lo aprendido y ganar confianza al utilizar el idioma.
Para los que impulsan el grupo, este tipo de actividades también perfilan a Neuquén como una ciudad más cosmopolita, que debe cultivar un perfil más abierto para permitir que los recién llegados se integren al ritmo de la capital. "Estamos viviendo la internacionalización de Neuquén y queremos que la ciudad sea un espacio más receptivo para los que llegan", dijo Matías y agregó: "Muchos asistentes no conocen gente en la ciudad y a través del grupo se hacen amigos nuevos. Vienen personas de otras provincias y también tuvimos visitantes de Estados Unidos, Canadá, Sudáfrica, Nigeria y Alemania, entre otros".
La mirada hacia el futuro, sin embargo, no busca desprenderse de la identidad local. Por el contrario, desde Comahue Speak and Connect quieren fortalecer las raíces neuquinas mientras preparan a la región para una mayor proyección internacional.
Aunque nació de manera informal, el crecimiento de la comunidad ya abrió la puerta a nuevos proyectos educativos y sociales. Entre las ideas a futuro aparecen grupos de conversación, propuestas de capacitación para profesionales y empresas y otras iniciativas orientadas a que más personas de la región puedan comunicarse con confianza en inglés.
"Queremos hacer algo que tenga valor para el futuro de Neuquén. Si la región va a estar cada vez más conectada con el mundo, necesitamos que su gente también tenga herramientas para ser parte de ese proceso, pero siempre fortaleciendo nuestra identidad y nuestras raíces", resumió Matías.
Como Comahue Speak and Connect está en permanente transformación, desde la organización sugieren seguir al club en su perfil oficial en Instagram para enterarse de las propuestas de cada mes y encontrar el espacio más adecuado para cada hablante. Lejos del formato de clases tradicionales o conferencias de networking, esta propuesta crece en Neuquén como un refugio para encontrarse y generar oportunidades con el inglés como excusa. Y como puente.