La muerte de la secretaria adjunta de SADOP generó una profunda conmoción en el ámbito educativo y sindical. Organizaciones, colegas y amistades la recordaron con mensajes cargados de afecto.
El fallecimiento de Mariana Aguilar, secretaria adjunta de SADOP Neuquén, provocó un fuerte impacto en el ámbito sindical y educativo, donde su figura era reconocida por su compromiso, cercanía y militancia. Su partida generó una ola de mensajes de despedida que reflejan el respeto y el cariño que supo construir a lo largo de su trayectoria.
Aguilar se desempeñaba como secretaria adjunta y de Educación del sindicato que nuclea a docentes privados en la provincia. Además, era egresada de la carrera de Letras de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) y consejera directiva de la Facultad de Humanidades por el claustro de graduados, un rol desde el cual también dejó su impronta.
Desde distintos espacios, el reconocimiento fue unánime. El área de Extensión de la Facultad de Humanidades expresó “profundo dolor” por la pérdida de quien definieron como una “querida compañera”, y enviaron condolencias a su entorno cercano. En la misma línea, la Asociación del Personal No Docente de la Universidad Nacional del Comahue (APUNC) destacó su perfil humano y político, al recordar que fue “una persona solidaria y alegre, comprometida con la lucha feminista y la defensa del derecho a la educación y la justicia social”.
También la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN) se sumó a las muestras de acompañamiento, subrayando su militancia y su compromiso con la construcción de una sociedad más justa. “Abrazamos a la familia y compañerxs de SADOP ante el fallecimiento de la compañera Mariana Aguilar”, expresaron, al tiempo que remarcaron su participación activa en las luchas colectivas.
Desde SADOP Neuquén, el mensaje tuvo un tono íntimo y profundamente sentido. “No puedo ser siempre impecable… y la luchaste hasta el final”, señalaron en una despedida que recupera palabras que la propia Aguilar había compartido en vida. “Te abrazamos para siempre y agradecemos haber militado juntxs por una vida con alegría y justicia social en las calles, en las escuelas y en el sindicato”, agregaron, sintetizando el recorrido de una dirigente que dejó huella tanto en lo político como en lo humano.
Más allá de los espacios institucionales, las redes sociales se poblaron de recuerdos personales. Una amiga compartió un video en el que Aguilar aparece cantando, acompañado por un mensaje que resume el impacto de su ausencia: “No quiero olvidarme nunca de tu voz, del brillo de tus ojos, de tu abrazo amoroso. Hasta que nos volvamos a encontrar”. Las palabras, cargadas de emoción, reflejan la dimensión afectiva que también marcó su paso por la vida de quienes la conocieron.
En cada uno de los mensajes se repite una misma idea: la de una mujer comprometida, cercana y profundamente involucrada en las causas que defendía. Su militancia feminista, su defensa de la educación pública y privada como derecho y su presencia activa en los espacios colectivos la convirtieron en una figura respetada dentro y fuera de su organización.
El ámbito sindical docente atraviesa así un momento de duelo, atravesado no solo por la pérdida de una dirigente, sino también de una compañera que supo construir vínculos y sostener convicciones. Mientras continúan las expresiones de despedida, su legado aparece en cada palabra compartida, en cada recuerdo y en cada lucha que impulsó.
La despedida de Mariana Aguilar deja una marca en la comunidad educativa y sindical de Neuquén, que la recuerda desde el afecto, la militancia y el compromiso que supo sostener hasta el final.