Presentó seis, con firmas falsas de dos médicos. Los profesionales aseguraron que no conocen a la ex estatal.
El gobierno de la provincia de Neuquén continúa con la purga de ñoquis e indisciplinados y despidió, ahora, a una trabajadora del Ministerio de Salud que tenía una colección de certificados médicos truchos: seis en total. Todos por varios días, y de dos profesionales distintos que jamás los habían firmado. De hecho, aseguraron que no la conocen.
La ahora ex agente Carina Liliana Campos dependía de la dirección provincial de Recursos Físicos y Biomédicos, de la cartera sanitaria. Le aplicaron una sanción más dura que la cesantía, ya que la exoneraron de los cuadros de la administración pública provincial.
Las inasistencias comprobadas fueron continuas, discontinuas e injustificadas durante distintos meses de los años 2022 y 2023, en los que -además- presentó los certificados truchos.
El decreto de exoneración es del pasado 14 de enero, pero recién entró en vigencia el 6 de marzo. En la documentación oficial consta que el 5 de marzo de 2024, ya durante el gobierno de Rolando Figueroa, la subsecretaría de Salud le inició sumario administrativo y la convocó a declarar, lo que garantizó su derecho a la defensa.
La mujer expuso que no pudo justificar en tiempo y forma sus inasistencias y agregó que estuvo en tratamiento psicológico durante los años 2022 y 2023, lo que le habría provocado inestabilidad emocional, estrés y angustia “impidiéndole justificar sus ausencias”.
En el documento consta que, al ser consultada sobre los certificados médicos que presentó en la aplicación Mis Licencias, respondió que nunca pensó que eran falsos, ya que los solicitó por mensajes de Whatsapp a una clínica, donde la derivaban con los médicos y le expedían los certificados.
La ex agente declaró que no recordaba el número de celular al que pidió los certificados y agregó que, al perder su celular, también perdió los contactos. En el expediente consta que presentó certificados con las firmas de dos médicos: Inalen D. y Mateo S. (cuyos apellidos completos se preservan aunque constan en el documento).
Los auditores comprobaron que las firmas de estos profesionales “no guardaban similitud con las obrantes en los registros” y los médicos fueron llamados a declarar como testigos. La doctora dijo que ella no realizó esos certificados y que jamás atendió a esa persona. También contó que en 2021 había extraviado su sello. El médico también negó que haya realizado los certificados e hizo ver que no era su letra ni firma, que no conoce y que nunca atendió a la sumariada.
En el expediente se dejó constancia de que “el abandono de cargo (falta que le endilgaron y dieron por acreditada), flanquea tal deber básico, y afecta a la administración pública, muy específicamente al organismo en el cual la persona debía trabajar, dado que obliga al mismo a reorganizar el servicio con quienes sí brindan su contraprestación laboral; también afecta a sus compañeros de trabajo en cuanto se ven sobrecargados en la realización de las tareas diarias”.
Se destacó que esa falta también “afecta a la función y servicios públicos que brinda el organismo, perjudicando indirectamente a la comunidad contribuyente que sostiene ese cargo; que por consiguiente, es imperativo tomar las medidas disciplinarias correspondientes”.
El expediente concluyó, entonces, que “de la prueba documental y testimonial incorporada surge acreditado que Carina Liliana Campos presentó reiteradamente en la plataforma “Mis Licencias” certificados médicos apócrifos”.
Además del despido, se dispuso que se investigue si le abonaron sueldos durante los periodos en que no trabajó, y ordenó que -de ser así- se arbitren los mecanismos para el recupero de las sumas, ya que se trataría de dinero percibido indebidamente. Se estableció, además, que en caso de imposibilidad de proceder al recupero se le de intervención a la Fiscalía de Estado, para que accione por la presunta comisión de enriquecimiento sin causa en perjuicio de la provincia.