Tras un martes insoportable en lo climático, el miércoles empezó con una mínima alta. ¿Viene la lluvia?
Luego de un martes de casi 40°C, siguen las temperaturas altísimas en Neuquén. El momento más fuerte del verano ya se siente en la capital provincial y con él vienen las tardes en el río, pero hay que estar atentos a posibles inconvenientes por la exposición prolongada al calor.
La capital provincial espera hasta 38°, más de 25°C de amplitud térmica, sol radiante y viento moderado con ráfagas de hasta 44 km/h para este miércoles 21, según el pronóstico de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC).
Según el Servicio Meteorológico Nacional, hay probabilidades de chaparrones para la tarde noche de esta jornada.
Este jueves 22 baja la temperatura y se espera algo de inestabilidad. La temperatura máxima será de 31°C y la mínima de 11°C. Durante el día estará completamente despejado con sol radiante. Hacia la noche se espera inestabilidad. El viento será moderado, con ráfagas de 41 km/h hacia el final de la jornada.
El viernes 23 marcará la última jornada de temperaturas moderadas. La temperatura máxima será de 32°C, mientras que las mínimas rondarán los 16°C. El viento será de moderado a leve. Se espera inestabilidad durante el día y tormentas eléctricas, lluvias y chaparrones hacia la noche.
El fin de semana vuelve el calor intenso. Para el sábado 24 se esperan 37°C de máxima y 17°C de mínima. El viento irá de leve a moderado durante la noche, con ráfagas rozando los 40 km/h. El cielo permanecerá despejado con sol radiante durante el día.
El domingo 25 siguen las altas temperaturas y se le suman tormentas eléctricas, lluvias y chaparrones. La máxima será de 36°C y la mínima de 18°C. El viento será nuevamente leve e aumentará de cara al fin de la jornada.
Al comienzo de la próxima semana se despeja y vuelve a sentirse el sol radiante. El viento el lunes 26 será un poco más fuerte que días anteriores con ráfagas de 50 km/h. La temperatura máxima será de 36°C nuevamente, con mínimas de 14°C. El cielo permanecerá despejado hasta la noche inclusive.
Las altas temperaturas pueden provocar un golpe de calor, que es el incremento súbito de la temperatura corporal.
Las manifestaciones más habituales del golpe de calor son, además de la la presencia de temperatura corporal elevada, el cansancio, náuseas, vómitos, modificación de la frecuencia cardíaca, dificultad para respirar, enrojecimiento de la piel, pérdida de la conciencia, síncope e inclusive coma. Pueden darse complicaciones médicas tales como una falla renal o alteraciones respiratorias.
Ante sed intensa y sequedad en la boca, temperatura mayor a 39 ºC, sudoración excesiva, sensación de calor sofocante, piel seca, agotamiento, mareos o desmayo, dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos, dolores de cabeza, entre otros, es importante solicitar asistencia médica de inmediato.