El abuelo y las tías del niño de seis años, que murió al caerse en una pileta de la planta del EPAS, consideran que se podría haber evitado la tragedia.
Las tías, los abuelos y los vecinos de Tahiel aún no pueden entender el desenlace del niño, quien anoche ingresó a la planta de líquidos cloacales del EPAS de la calle Tronador y se ahogó en los piletones. Consideraron que si el portón de ingreso hubiera estado cerrado, se podría haber evitado la tragedia y "piden justicia".
Detrás de la reja de la casa ubicada en la calle Monte Hermoso al 200 del barrio Confluencia, este martes toda la familia espera que el Poder Judicial entregue el cuerpo del pequeño quien salió de ahí y corrió unos 300 metros por cortas calles hasta ingresar a la planta. Quieren ofrecerle un velorio en una pequeña iglesia cercana.
"Ese portón tenía que haber estado cerrado. ¿Cómo van a dejar entrar a un niño en un lugar donde hay piletas llenas? Queremos que se haga justicia, esto no puede quedar así", afirmó una de las tías del menor fallecido a LM Neuquén.
Ella, su otra tía y la abuela llegaron anoche desde Catriel para acompañar a Gilda, la madre de Tahiel y al abuelo, quienes estaban con el niño cuando se escapó de la casa.
Toda la familia recibió el apoyo y el consuelo de los vecinos, quienes fueron pasando durante toda la jornada para darles el pésame y ofrecer su ayuda.
Entre llantos y abrazos, la familia no escondió el enojo y aseguraron que van a denunciar al EPAS porque consideraron que "no debieron dejar el portón abierto".
"Mi sobrino tenía un autismo de alto grado. En la casa tienen siempre todo cerrado con cadenas, rejas, para que él no se pierda. Era muy curioso, no se quedaba quieto y se escapó", relató una de las tías.
La mujer aseguró que su hermana salió corriendo detrás de él hasta la planta del EPAS y fue allí cuando el personal de seguridad lo deja ingresar. "Lo vieron al nene, el seguridad vio al nene y lo dejó pasar. Entonces el nene siguió, vio la escalera y se tiró al agua. Pero si lo hubieran detenido antes no llegaba hasta ahí", destacó la mujer desconsolada.
Ella y su hermana describieron a su sobrino como un niño muy cariñoso, contaron que siempre que las veía las abrazaba, incluso una de ellas dijo que además era su madrina y recordó, entre lágrimas, que siempre lo ayudaba cuando tenía alguna crisis.
Bernabé Meli, el abuelo de Tahiel fue uno de los últimos que lo vio con vida. Había ido al supermercado para comprar a sus nietos chocolates y yogurt, el último regalo que le hizo.
Los comieron juntos y luego el niño se fue y minutos después él y su hija, Gilda, se dieron cuenta de la ausencia del niño. La joven de 25 años salió corriendo a la calle para buscarlo y llegó segundos después a la planta del EPAS.
"El guardia que estaba en la planta lo dejó entrar el nene y cuando ella llegó el nene ya se había ido para adentro. Se subió por la escalerita para llegar hasta el segundo piletón. Dejó sus zapatillas arriba y se tiró, fue todo muy rápido", describió el abuelo de lo que recapitularon de los últimos minutos de su nieto.
El hombre, de 69 años, jubilado de la construcción consideró que el seguridad u otras personas que deberían estar trabajando en el lugar debieron haber detenido al pequeño. "Me da mucha bronca", expresó.
Meli insistió en la "tardanza" que hubo desde que el nene ingreso corriendo a la planta hasta que finalmente les confirmaron que había fallecido dentro de un piletón y se desplomó al imaginar qué pudo haberle hecho esa maquinaria al pequeño cuerpito.
La pileta donde el niño cayó estaba llena, y debieron intervenir varios camiones para desagotarla. "Yo les pedía que apagaran las turbinas, pero no lo hacían", aseguró.
"Nosotros no podíamos llegar hasta los piletones donde finalmente lo encontraron", aclaró el hombre, quien vivía con su hija Gilda y sus dos nietos.
En la tarde de este martes la familia esperaba que la morgue judicial les entregara el cuerpo del niño. "Ya no podemos hacer nada. Ahora solo lo queremos ver, que nos dejen despedirlo", reclamó.
El abuelo adelantó que la familia denunciará al EPAS por lo sucedido. Además, enfatizó en que el desagüe a cielo abierto que hay en el barrio es un "peligro" para todos.