En 2015 crecieron los rumores, lo que desató la euforia ricotera en la región. Con el paso de las horas, la ilusión se fue diluyendo.
Murió este viernes el Indio Solari y con él se fue también una deuda histórica con la Patagonia. Pero hubo un momento, en noviembre de 2015, en que Neuquén creyó que esa deuda estaba a punto de saldarse.
Una publicación originada en un portal de bromas de internet aseguró que el músico y su manager, Julio Sáez, habían visitado el Autódromo de Centenario para gestionar un recital multitudinario. La versión se viralizó en cuestión de horas en las redes sociales y desató una euforia genuina entre los fanáticos de la región.
El rumor tenía todos los condimentos para ser creíble: se habló de un contrato firmado, de una fecha tentativa para marzo de 2016 y de que la infraestructura del autódromo había superado la evaluación del equipo de producción.
Quienes habitualmente organizaban la logística de los shows del Indio eran los hermanos Marcos y Matías Peuscovich, de Chacal Producciones, lo que le daba un barniz de verosimilitud a la historia.
La ilusión duró pocas horas. Fue el propio Sáez quien se encargó de apagarla, consultado por LM Neuquén en aquella ocasión: "Es una información falsa", dijo el manager y vocero oficial del músico, y pidió que se difundiera la aclaración desde el entorno de Solari.
Así terminó el único capítulo en el que Neuquén y el rock ricotero estuvieron, aunque sea en la imaginación colectiva, cerca de encontrarse.
Ni antes ni después Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota ni Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado pisaron suelo patagónico. Este fin de semana iba a ser la primera vez: había dos fechas confirmadas en Comodoro Rivadavia, las primeras en el sur del río Colorado en toda la historia ricotera. El Indio murió este viernes 5 de junio, a los 77 años, sin verlo ocurrir.
La Patagonia quedó para siempre como una deuda pendiente.