ver más

El día que Ricardo Arjona jugó al pádel en Neuquén

Era mediados de noviembre de 2017, cuando el guatemalteco se presentó en un Ruca Che lleno en el marco de su gira Circo Soledad. De aquel entonces se conoció una historia nunca contada.

Recorriendo las canchas y los complejos de pádel para el informe sobre el resurgimiento de la actividad en Neuquén, como efecto de la pospandemia, fueron surgiendo distintas historias y anécdotas. En un contexto de crisis económica en todo el país, muchos de los clubes de pádel nacen en tinglados en donde antes había fábricas, talleres y metalúrgicas.

También están las historias de aquellos que pudieron ser verdaderos cracs de la paleta, pero vieron frustradas sus intenciones por lesiones o por cambiar de disciplina deportiva. Sin embargo, quizás una sorpresiva anécdota, fue la que se escribió allá por el año 2017 en el Winter Club, sobre la primera cuadra de la calle que le da nombre al complejo.

Mientras los dueños de los clubes de pádel todavía se tomaban un café con la ausencia de la gente y le encendían un cigarro a la nostalgia, un día cualquiera de 2017 en Winter cayó Ricardo Arjona, que había arribado a la ciudad para dar un concierto en el Ruca Che. Su mánager reservó la cancha del fondo en búsqueda de privacidad, alquilaron paletas, y el cantante guatemalteco mostró destrezas propias de un jugador de 7° categoría.

“Jugamos un rato y yo ni sabía que esa noche cantaba. Nos regaló dos entradas para el recital y fuimos a verlo”, recuerda entre risas la neuquina Brenda Bianchi, que en la categoría menores representó a la Selección Argentina (con la que supo ser subcampeona del mundo y campeona panamericana), y que aquella tarde peloteó al cantante melódico.

ricardo arjona padel

En Punta del Este, en 2012, ya había sorprendido a propios y extraños jugando al pádel, después de un concierto.

Era mediados de noviembre de 2017, cuando el guatemalteco se presentó con su gira Circo Soledad y una puesta en escena de alto nivel internacional en el mitico estadio de Neuquén. Con miles de sensaciones a flor de piel de parte del público, que no paró de estallar a gritos, Arjona inició su función circense algunos minutos antes de las 22 con “Ella”, canción del disco que le daba título a la gira y en la que el artista instaló la estética rockera con guitarra eléctrica bien al frente.

Sin pausa y escoltado por 12 músicos y dos coristas, el cantautor continuó con “Señorita”, otro de los temas de Circo soledad, y “El problema”, que Arjona introdujo ejecutando el piano. En la impecable y efectiva setlist que desplegó hubo 30 canciones con clásicos esperados y festejados.

Hay varias crónicas periodísticas de aquellos años que denotan la pasión del cantautor por el pádel y su manía de despuntar el vicio en cada oportunidad que tenía, como lo hizo entonces en esta ciudad.

Te puede interesar