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El oeste neuquino: una transformación constante para que la ciudad siga creciendo

Por décadas fue solo el horizonte. Hoy empieza a convertirse en una de las puertas de entrada más importantes de la capital patagónica.

Hubo un tiempo en que hacia el oeste neuquino sólo había caminos de tierra, canales de riego y chacras que marcaban el límite difuso entre la ciudad y el campo. Era un territorio de expansión futura, una promesa dibujada sobre mapas urbanos. Hoy, ese paisaje está cambiando a una velocidad pocas veces vista.

La transformación tiene nombres concretos: avenida Necochea, avenida Crouzeilles, Lago Muster, Maida, Bragado y Genco. Para los que no viven en este sector de la ciudad apenas son nombres de calles. Pero observadas en conjunto, representan algo mucho más ambicioso: la construcción de un nuevo sistema de conectividad urbana que suma más de 12 kilómetros de nuevas troncales estratégicas para el desarrollo de Neuquén.

La primera señal llegó con la pavimentación de las 25 cuadras de avenida Necochea, una obra que comenzó a tejer una nueva red de circulación en un sector históricamente relegado. Ahora, la ciudad se prepara para inaugurar la avenida

Obra avenida Crouzeilles Neuquen (1)

, un corredor de tres kilómetros que atraviesa el oeste, conecta con el aeropuerto, y además de asfalto, incorpora una de las obras pluviales más importantes de la historia de la ciudad, a partir de la construcción de un canal de 3 km de extensión.

La proyección hacia el oeste neuquino

Pero el proceso no termina allí. El municipio ya proyecta la continuidad de ese desarrollo con la pavimentación de Lago Muster, Maida, Bragado y Genco, consolidando una red vial que cambiará definitivamente la movilidad de miles de familias.

“No sólo estamos creando nuevos ingresos a la ciudad. También estamos desarrollando las condiciones para que una parte de la ciudad que durante años estuvo desconectada pueda integrarse plenamente al desarrollo de Neuquén”, afirmó el secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola.

La importancia de estas obras trasciende el ámbito barrial. Por Necochea y Lago Muster, o por Crouzeilles a través de Bragado, los conductores podrán alcanzar la Autovía Norte y desde allí conectarse con la Ruta Provincial 67. El nuevo esquema ofrece una alternativa directa para quienes llegan desde Plottier o Centenario, reduciendo la presión sobre Casimiro Gómez, que hoy concentra gran parte de los ingresos asfaltados a la ciudad.

Obras pluviales altos del limay

Infraestructura clave en Neuquén

Detrás de cada avenida hay además una infraestructura invisible que resulta decisiva: pluviales, adecuación de canales de riego, conexiones domiciliarias y obras hidráulicas que preparan el territorio para las próximas décadas.

“Las ciudades no crecen cuando se inaugura una calle; crecen cuando esa calle permite que lleguen nuevas oportunidades, inversiones, servicios y calidad de vida. Eso es lo que estamos haciendo en el oeste neuquino”, sostiene Nicola.

Los beneficiarios directos son barrios que durante años esperaron inversiones de esta magnitud. HIBEPA, Valentina Norte, Cuenca XV y Esfuerzo comienzan a integrarse a una trama urbana más eficiente y moderna. A esto se suma un plan de completamiento de cuadrantes que contempla más de 55 cuadras adicionales de pavimento, incluyendo sectores de las 370 Viviendas.

La historia de Neuquén ha sido, desde sus orígenes, una historia de expansión. Una ciudad que crece impulsada por la energía, la innovación y la llegada permanente de nuevos habitantes. En las últimas décadas, ese crecimiento fue especialmente intenso. Hoy, la infraestructura intenta anticiparse a esa realidad.

“Hace algunos años este sector era considerado el borde de la ciudad. Hoy estamos construyendo uno de los corredores estratégicos más importantes de Neuquén. Es una obra que mira los próximos treinta años”, resume Nicola.

Las nuevas avenidas del oeste son, en definitiva, mucho más que una sucesión de obras públicas. Son la evidencia física de una ciudad que extiende sus límites, crea nuevas centralidades y redefine la manera en que sus habitantes se conectan entre sí. Allí donde antes terminaba Neuquén, comienza ahora una nueva etapa de su desarrollo.

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