La interna fue sobrevalorada por dos sectores que no alcanzaron a llegar a 2500 votos, como si fuera una comisión vecinal. Una discusión fuera de agenda y época.
Muchos se sorprenden por la poca participación de afiliados en la interna del peronismo de Neuquén, con la "victoria pírrica" de un sector enojado con la estructura, y que se fue con gobierno provincial. No hay muchas sorpresas, porque fue una elección sobrevalorada y altamente inflada por la propaganda de cada uno de los sectores. Como si fuera un partido de la B transmitido por ESPN.
Votaron 2577 afiliados, en un padrón de 20.500, es decir, el 12%, en una interna para cargos partidarios, donde no era una competencia para elegir intendentes o concejales, sino quién se posicionaba dentro del partido. La lectura rápida es que el sector del gobernador le ganó a Oscar Parrilli, pero en números finos eso es más complicado. El oficialismo de José Asaad perdió en distritos clave y se discute si hay mayoría en el Congreso Provincial, que es fundamental para hacer alianzas y definir candidatos.
El PJ es un partido de poder y de Estado, y ya sin poder y fuera del gobierno, no hay mucho que hacer, sin incentivos al menos para crear mística y militancia. A cierta gente la mueve la plata o el odio, y ya no hay ninguna de esas cosas. Ese es uno de los debates, y es a dónde va el peronismo sin recursos, cuál es el horizonte, porque ser militante parece ser un tema viejo. Fue tan magra la elección que, en una ciudad que supo ser peronista como Piedra del Águila, fueron a votar 8 personas, 4 por cada una de las listas.
El partido lo ganó Asaad, intendente de Vista Alegre y quien se jacta de tener el rótulo de unos pocos intendentes peronistas, ayudado en su momento por un frente, gran parte del MPN descontento y militantes del Frente Grande. No le queda otra que salir a vender el triunfo y ver qué sale para el futuro, ante la desmovilización total. El intendente incluso dijo que el partido está abierto para todos, pero ¿cómo convencer en 2026 de que alguien se afilie al peronismo?
El desinfle del PJ es directamente proporcional al desgaste de los gobiernos. En su momento, había una liga de intendentes del PJ en Neuquén, que ya desapareció y que le dieron volumen en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Javier Bertoldi en Centenario, Juan Carlos Fernández en San Martín de los Andes, Juan Domingo "Chule" Linares en Junín de los Andes, Hugo Panessi en Villa La Angostura y Hugo Werlni en Rincón de los Sauces, entre otros.
Todo eso se destruyó, y con cuentas bastante claras. Se debilitó el gobierno kirchnerista, y los dirigentes empezaron a caer en desgracia. A todo ese grupo lo comandaba Oscar Parrilli, pero al peronismo lo fueron vaciando entre todos, entre las peleas inexistentes y fuera de la agenda de la gente de a pie. Es una discusión extremadamente politizada para un país que vive de audiencias, de microclimas y de lo inmediato.
Se habla de un "peronismo moderno", pero los dos sectores han vendido productos que los consumidores afiliados no compraron. Un secuaz intentó meter por la ventana las ideas de La Nequinidad, y no le fue tan bien. Difícil cuando un gobierno provincial apoyó la reforma laboral, algo rechazado por la columna vertebral del PJ, que son los sindicatos y el movimiento obrero organizado. Y otro sector intentó vender el eslogan "Cristina libre", algo que empieza a ser viejo. Muchos se enojan, pero la vida es así, y todo cumple un ciclo. Es como vender al menemismo en época del kirchnerismo.
El PJ no recupera la calle, porque en todos estos años el actor principal fueron las organizaciones sociales, hoy desinfladas y sin financiamiento. En su momento fueron los sindicatos, hoy jaqueados por Javier Milei. También lo fue parte de la iglesia, el Ejército y el movimiento universitario. Pero en los últimos años, el rechazo a esas instituciones y el auge del progresismo sepultaron al dogma peronista.
Hoy los desposeídos y el subsuelo de la Argentina ya no luchan por Perón y Evita. No tienen a nadie que los represente. Parte de segmentos, con todas las contradicciones, parte del pueblo, le dio el apoyo a Milei.