Dirigentes, legisladores y militantes del PRO ratificaron su continuidad dentro del oficialismo provincial y destacaron avances de gestión alineados con su agenda.
En un encuentro realizado este martes en la capital provincial, el PRO reafirmó su pertenencia al espacio La Neuquinidad, que conduce el gobernador Rolando Figueroa. En ese marco, dirigentes del partido recibieron al mandatario y expresaron su voluntad de “acompañar y fortalecer la gestión provincial”, en un contexto de consolidación del frente gobernante.
Participaron la presidenta provincial Leticia Esteves y los diputados Marcelo Bermúdez, Damián Canuto y Verónica Lichter.
Al término del encuentro, el diputado y ex presidente del PRO Neuquén, Marcelo Bermúdez, destacó logros de gestión como el fin del déficit fiscal, el proceso de desendeudamiento y la ejecución de obras en infraestructura escolar y vial, junto con medidas como Ficha Limpia, reiterancia y controles toxicológicos a funcionarios. “Son avances propios de una agenda que el PRO impulsa desde hace años”, afirmó.
Asimismo, se resaltó la implementación de dispositivos para el personal uniformado, iniciativa impulsada por el PRO que fortalece las políticas de seguridad y modernización del Estado.
El encuentro dejó una señal política clara: El PRO neuquino reafirma su integración a “La Neuquinidad” y consolida su rol dentro del oficialismo, aportando gobernabilidad, agenda y vocación de transformación, en el marco de un modelo basado en el orden fiscal, la transparencia y el desarrollo de infraestructura.
Esteves se consolidó en el gabinete como una de las referencias de la centroderecha que integra el proyecto provincial encabezado por el gobernador Rolando Figueroa. Desde ese lugar, defendió políticas públicas en educación, seguridad, salud, ambiente y obra pública, y subrayó que Neuquén es hoy “la única provincia con un plan de inversiones histórico”, sostenido con orden fiscal y fondos propios en un contexto de fuerte retracción del Estado nacional.
El turismo aparece como uno de los termómetros de esa gestión. La ministra detalló una primera quincena de verano con niveles de ocupación superiores al año anterior, un norte provincial en expansión y destinos del sur al límite de su capacidad. Lejos de atribuirlo a una sola causa, habló de un “combo”: turismo de cercanía, eventos populares, precios cuidados por parte del sector privado y programas de incentivo como Viajá Neuquén y Disfrutá Neuquén, implementados junto al Banco Provincia. Para Esteves, la clave es clara: sostener actividad económica sin perder previsibilidad en un escenario macro complejo.
Pero el crecimiento trae tensiones. Emergencia hídrica, emergencia ígnea y presión sobre servicios básicos son parte del diagnóstico. Allí, la ministra puso el foco en la responsabilidad compartida: un Estado presente que invierte en infraestructura —plantas de tratamiento, acueductos, saneamiento— y una ciudadanía que cuide recursos naturales que explican por qué el 87% de quienes visitan Neuquén lo hacen por su entorno ambiental. En ese marco, defendió decisiones que generaron debate público, como las restricciones en áreas naturales protegidas, y fue contundente: preservar no es prohibir por capricho, es anticiparse al daño.
El ambiente, lejos de ser un discurso accesorio, atraviesa toda la gestión. Desde la fiscalización en Vaca Muerta hasta la planificación de las áreas protegidas, Esteves reivindicó un modelo que busca compatibilizar desarrollo energético, turismo y conservación. Habló de licencia social, de controles más estrictos y de poner en agenda temas que antes se evitaban, como los residuos y los pasivos ambientales. “Contar lo que pasa también es gobernar”, resumió.